Glastonbury 1

La Glastonbury Tor, un montículo de 160 metros de altura, se alza en mitad de la llanura de Somerset como un formidable animal primitivo. En lo alto del promontorio descansan las ruinas de una iglesia legendaria. La Tor es uno de los lugares más misteriosos de toda Inglaterra. ¿Se celebraban allí ritos de la fertilidad basados en la leyenda de la diosa de la tierra? ¿O se trata de la legendaria isla de Avalón que esconde la tumba del rey Arturo?

La colina de Glastonbury Tor (tor es una palabra de origen celta que significa «colina» o «montaña») está rodeada de un sistema de terrazas que, a pesar de estar erosionadas y desgastadas por los elementos, aún se distinguen con claridad, a semejanza de lo que ocurre en Silbury Hill. Desde siempre se ha creído que esos senderos configuraban un gigantesco laberinto según un antiguo modelo mágico. De ser así, nos encontraríamos ante uno de los centros rituales creados hace 4.000 o 5.000 años, como Stonehenge. Hace 2.000 años el mar bañaba los pies de la Tor, cercando la colina y convirtiéndola en una isla cuando subía la marea. El mar se retiró y dejó tras de sí un gran lago. En aquella época, la Tor se conocía como «Ynys-witrin», isla de cristal.

El nombre de Avalón proviene de la mitología celta y alude al semidiós Avalloc o Avallach que gobierna en los avernos. Según la tradición celta, Avalón era un lugar encantado pero pagano. Por eso es digno de mención que la iglesia situada en lo alto de la colina fuera bautizada con el nombre del arcángel Miguel, que combatía las fuerzas de las tinieblas. Avalón, punto de encuentro entre mar y tierra, era la morada de los muertos, el lugar de transición de un mundo a otro.

Enigmas de la Humanidad – H. Genzmer/U. Hellenbrand

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