

Investigaciones recientes demuestran que aquellos que hacen ejercicio reciben beneficios físicos y mentales. Todos hemos escuchado: El ejercicio es bueno para ti. El ejercicio regular estimula la pérdida de peso, baja la presión, tonifica los músculos, nos ayuda a vernos y sentirnos mejor.
Pero, haciendo a un lado los beneficios físicos y el aumento de la autoestima, el ejercicio también estimula químicos del cerebro que nos hacen mejorar nuestro humor, reducir el nivel de estrés y fatiga, bajar la ansiedad e incluso hacernos más inteligentes. Buena noticia, pero aún mejor para ese 3-5% de la población diagnosticada con el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad, y para ese 10-25% de las personas que sufren depresión. Todas, todos, podemos beneficiarnos del ejercicio.