5.- Don Osvaldo Castillo Peña

Cuando estudié en el Liceo de Hombres (en esa época), hoy Liceo “Neandro Schillling”, tuve la fortuna de tener como profesor a Don Osvaldo Castillo Peña. Hombre de baja estatura, afable, alegre, exigente. Reconocido por sus pares y respetado por toda la comunidad liceana.

Don Osvaldo Castillo vivía por y para su querido Liceo. Hombre sencillo. Era el primero en ponerse el overol y hacer alguna reparación, nos invitaba a cuidar “nuestra” casa de estudios. Su cercanía con los alumnos iba más allá de la sala de clases. Don Osvaldo es de los indelebles. (Un liceano)

6.- Imposible

Una mañana apareció en el pueblo y vio lo que creía imposible: tacos en las calles de San Fernando, un centro comercial que se empinaba hasta lo alto del cielo colchagüino y el pasaje de bus a Santiago que superaba los tres mil pesos. “Imposible”, dijo y retomó a pie el camino que lo llevaba de vuelta a la montaña. (Autor Dante Álamo 32 años)

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