

El jueves 6 de abril se celebró el día mundial de la Actividad Física.
Desgraciadamente nosotros en Chile solo podemos conmemorar.
Si la actividad Física, el ejercicio Físico se hubiera internalizado en nuestro país, no tendríamos sobre el 80% de sedentarismo.
No tenemos incorporado el ejercicio Físico cómo cultura país.
Si el 80% de un país es analfabeto en este aspecto, no hay nada que celebrar, solo conmemorar.
Pero tenemos grandes espectáculos cómo los Juegos Panamericanos y monstruosas inversiones, aunque estemos sin logros deportivos para estar como país en conjunto en los lugares de privilegio. Pero en bienestar humano y calidad de vida para nosotros como ciudadanos no hay inversión.
La salud física y mental de un país ,el bienestar , y todo lo que conlleva la práctica del ejercicio, a través de sus distintas expresiones ,está al debe en el diseño de las políticas públicas y en el cumplimiento de los mandatos de la OMS, Organización mundial para la Salud, la Unesco con respecto a la Educación y calidad instalada en los países, y los derechos Humanos, tan presentes en otras instancias y aquí no se respeta el derecho esencial de la ciudadanía a recibir una educación integral de calidad, a recibir programas formativos de calidad, a formar profesionales de calidad.
Eso pasa porque las autoridades políticas instaladas, en cada período llegan sin tener la visión de futuro como política de estado que esto requiere, sino con una visión del ejercicio, actividad Física, deportes etc. durante un periodo presidencial, que se instala sin ninguna coherencia con lo hecho anteriormente.
¿Podemos celebrar consecuentemente, si la Educación Física, las artes, la música son declaradas optativas en tercero y cuarto medio?
Esto es una contradicción respecto a los principios de una organización mundial de la salud, que recomienda el ejercicio sistemáticamente y con mayor razón siendo jóvenes en etapa de desarrollo.
No hay nada que celebrar lamentablemente, mientras el país no logré en propiedad instalar, una política pública conducente al logro de una cultura por siempre.
Fuente: Carlos “Canano” Zalazar C.