Origen del movimiento Paralímpico

Es la segunda guerra mundial y las secuelas devastadoras que generó de regresarle sus vidas a los veteranos de la segunda guerra mundial y a los civiles que fueron afectados, a pedido del gobierno británico en 1944 el médico neurólogo Ludwig Guttmman abrió un centro para lesionados medulares, el centro hospitalario de “Stoke Mandville” en Alyesburry (Inglaterra) con el único propósito de que las víctimas se rehabilitaran, superaran sus traumas y fueran reinsertadas en la sociedad a través del deporte, como método de inclusión en una exhibición que se presentó en 1948 en la apertura de los Juegos Olímpicos de Londres, organizado por Guttmman, donde participaron lesionados medulares en tiro al arco en silla de ruedas. Posteriormente el año 1960 en Roma, se realizaron los primeros juegos paralímpicos donde se presentaron, 8 deportes, y una participación de 400 atletas provenientes de 23 países. En los nuevos tiempos, “El deporte para personas en situación de discapacidad ha adquirido mayor profesionalización, más apoyos, mejores técnicos y sobre todo, mayor cobertura en los medios de comunicación” Un gran paso fue integrar la discapacidad motora o sensorial, con la discapacidad intelectual (D.I), como lo define la Asociación Americana de Discapacidades Intelectuales y del Desarrollo (AAIDD, 2010) en conjunto con la Organización Mundial de La Salud (OMS)

Valores Paralímpicos

Coraje: Este aspecto es una de las mayores virtudes que podemos apreciar en los deportistas en situación de discapacidad intelectual, ya que podemos entender este concepto y ligarlo con la vida diaria como una virtud capaz de enfrentar el miedo o la incertidumbre de no saber cómo sucederán las cosas, enfrentándose al peligro y al miedo, un claro ejemplo de lo que es la iniciación de esta práctica.

Inspiración: Al igual que el concepto anterior, la inspiración surge desde la necesidad de querer revertir las situaciones de desigualdad, y querer equiparar las necesidades que poseen los deportistas de distinta índole, es por ello por lo que este estado emocional genera la motivación de querer actuar.

Determinación: El deporte genera una infinidad de estados, pero cuando hablamos de deporte para personas en situación de discapacidad intelectual, podemos recorrer y conocer un sinfín de historias o situaciones de adversidad, estado por la que la mayoría debe vivenciar, son justamente estas situaciones límite que impregnan a las personas con discapacidad intelectual con fuerzas que impulsan conquistar sueños o afrontar situaciones difíciles.

Igualdad: Con cada dificultad, desigualdad, superación personal como deportista. Se van acortando brechas que permiten abrir paso a las siguientes generaciones de deportistas con discapacidad, justamente uno de los conceptos de los cuales podemos hablar y de los cuales generan los valores paralímpicos. Documento consulta Deportes adaptados y paralímpicos Daniel Cisternas Vergara, Manuel Argel

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