

Jugar para aprender
Todos los aprendizajes más importantes de la vida se hacen jugando
El juego infantil es su forma de vida, no se hace con intención, no se hace para divertirse (eso es cosa de adultos), el niño juega por jugar y esa es su gran riqueza.
El juego infantil no tiene límites, es el mundo a pedacitos en las manos de un niño.
Cuando un niño no tiene nada que contar, probablemente es que no ha podido jugar.
El verbo jugar implica diversión, entrega, pasión, entusiasmo… El juego es fuente de crecimiento personal.
El juego también es una forma importante en la que los niños desarrollan su imaginación y creatividad, lo que les permite expresarse de manera única y desarrollar su sentido de identidad. Al jugar, los niños pueden experimentar diferentes roles, probar nuevos comportamientos y descubrir sus propias fortalezas y habilidades.
Además de ser una fuente de diversión y entretenimiento, el juego también es una forma importante en la que los niños pueden reducir el estrés y la ansiedad, lo que les ayuda a mantener un equilibrio emocional saludable. A través del juego, los niños pueden liberar emociones reprimidas y aprender a lidiar con situaciones estresantes de manera efectiva.