Faquires

   Los faquires son personajes fascinantes y exóticos fruto de la cultura mística de la antigua India. Mitad prestidigitadores, mitad santos, para nosotros son algo así como artistas de circo. ¿Cómo son capaces los auténticos faquires de demostrar un control del cuerpo tan extraordinario? ¿Tienen más que ver con artistas del truco o con personas dotadas de facultades misteriosas?

   A los faquires se les considera hombres prodigiosos y santos que son capaces de hacer milagros gracias a la meditación y a fuerzas sobrenaturales otorgadas por los dioses. Se tumban sobre tablas de clavos o trozos de cristal sin dañarse la piel; andan sobre brasas ardientes; hacen aparecer por obra de magia vibhuti (ceniza sagrada) o joyas; se clavan ganchos en la espalda, se les atan unas cuerdas y arrastran coches; se hincan agujas en las mejillas y en la lengua y no sangran; meten las manos en aceite hirviendo como si nada; levitan; consiguen que las cuerdas se queden verticales en el aire y trepan por ellas; se dejan enterrar vivos y sobreviven; se cortan la lengua y se regenera; hacen exorcismos…

   Los faquires son iniciados de la orden mendicante sufi que llevan una vida ascética, hombres santos que hacen voto de pobreza. Eso es lo que significa su nombre, que viene del árabe. Los faquires van vestidos únicamente con un taparrabo y van de pueblo en pueblo haciendo milagros, curando a la gente y entreteniendo al público. De este último aspecto de su quehacer deriva su significado en Occidente, donde se les considera artistas de variedades o magos.

Enigmas de la Humanidad – H. Genzmer / U. Hellenbrand

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