

Carta – Manuel José Villena Vergara
Alguien puede decir que estoy pasando una etapa en que se descargan todas las emociones.
Es que tener cáncer y contarlo no es de todos, el privilegio y yo soy uno de ellos.
Mi madre, dice mi esposa, comentaba que había que publicar los agradecimientos en la prensa, haciendo alusión a la gran cantidad de llamadas mostrando su preocupación y apoyo.
Queridos y amados amigos.
No quiero mojar el pañuelo cada vez que se mencionan este episodio que ha quedado atrás.
Lo enfrenté sin temor y daba por descontado el apoyo de cada uno de Uds.
He sido siempre, como me han conocido y no es mérito personal, sino que Cristo vive en mí y si me emociono con vuestras llamadas reconociendo algún afecto en la práctica es porque me doy cuenta que lo que digo, es verdad, entonces no son lágrimas de amargura pena o abandono, sino…
De felicidad ¡Con cariño!
Agosto 2014