Bilocación

   Si una persona apareciera a la vez en dos lugares distintos, se trataría de un caso de bilocación. Se dice de muchos santos de la Iglesia católica que poseían este don misterioso. Pero también otras personas con facultades especiales han conseguido hacer viajar su cuerpo astral.

   El cuerpo astral, formado por las más diminutas partículas indestructibles, es el «cuerpo de las almas». Según Paracelso, es una fuerza visible que opera en el cuerpo. La meditación y una profunda concentración hacen posible que, en determinadas condiciones, las personas puedan separar su cuerpo astral del físico, llevar a cabo viajes astrales y aparecer a la vez en dos lugares distintos    del mundo.

   La parapsicología califica de «materia sensible» todo aquello que se encuentra fuera del terreno de la fantasía, pero a lo que no se puede dar una explicación científica. Manifestaciones físicas a este nivel se denominan «cuerpos fluidos». Otras denominaciones usuales son las de «doble» o «desdoblamiento». Ha habido personas que, como el poeta y aventurero Lord Byron (1788-1824), han cultivado la imagen de lo oculto, lo que hoy en día se llamaría «paranormal», y han sacado provecho del fenómeno de los viajes astrales. Lord Byron construyó su imagen de encarnación del diablo y enroló a dobles, que, con él, se dejaban ver en diferentes sitios de Europa a la vez, fingiendo viajes astrales.

   Los ejemplos religiosos de bi o multilocación, como el caso y del padre Pío, indican, según lo explican los psicólogos, que personas muy religiosas tendrían la capacidad de desencadenar este tipo de fenómenos con la fuerza de su fe.  

   El padre Pío fue visto en innumerables lugares del mundo, donde protegió a algunas personas de accidentes. En el caso del general italiano Cardona, impidió que se suicidara. El hecho es que el padre Pío jamás abandonó el monasterio mientras vivió. Los críticos y escépticos reprochan la devoción exagerada de muchos católicos y consideran estas historias como una estrategia de la Iglesia para conservar y atraer a los creyentes a través de misterios.

Enigmas de la Humanidad – H. Genzmer / U. Hellenbrand

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