El Derecho de Pernada

   Contra lo que comúnmente se cree, el derecho de pernada nada tiene que ver con la potestad del señor feudal de beneficiarse a cuanta moza casadera circulara por su feudo.

   En algunos lugares de España la pernada era una ceremonia feudal que consistía en poner, el señor feudal o su representante, una pierna sobre el lecho de los vasallos el día en que se casaban. En otros lugares, posiblemente más amplios, este derecho consistía en recibir -siempre es el señor feudal el que recibe- un cuarto trasero de los animales sacrificados por sus vasallos durante la ceremonia nupcial; según consta en el fuero concedido al lugar de Gósol, en el año 1273.

   A pesar de tratarse de un símbolo del vasallaje que debían los siervos y su futura descendencia a los amos es más que probable que algunos de estos caballeros se acostaran realmente con la recién casada la noche de bodas.

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