Mesoamérica y el Juego de Pelota

   La prueba deportiva prehistórica mejor conocida y más controvertida para antropólogos y arqueólogos es el juego de pelota mesoamericano denominado Pok-ta-pok por los maya y Tlatchli por los aztecas. Ninguna manifestación deportiva prehistórica ha recibido tanta atención ni ha suscitado tanta polémica; pero tampoco ninguna está tan bien representada en el registro arqueológico. Su amplia distribución geográfica, la enorme cantidad de canchas, la representación pictórica de los incidentes del juego, los yugos de piedra y otros accesorios, así como las referencias etnohistóricas, hacen que el juego de pelota de goma de Mesoamérica sea merecedor de la máxima atención por parte de los estudiosos del deporte.

   A pesar del ingente volumen de datos arqueológicos, son muchas las cuestiones relacionadas con este juego de pelota que aún permanecen sin respuesta. La realidad del juego de pelota mesoamericano durante más de 2000 años de prehistoria suele darse por descontada; sin embargo, son muchas las incógnitas que aún quedan por resolver; el momento y el lugar de aparición; el desarrollo y el significado del juego; las pautas de difusión; las dimensiones sociales, políticas y religiosas de la competición y las bases de su popularidad y trascendencia.

   El juego de pelota mesoamericano adopta múltiples formas que se reflejan en la dimensión y la forma de la cancha de juego, en el equipo y en las representaciones artísticas del juego y los jugadores. Además, se ha practicado en muchas localidades de América central, del Suroeste de los actuales Estados Unidos y, quizás, del norte de América del sur. Se han localizado restos de canchas de juego desde Arizona y Nuevo México hasta Honduras y Puerto Rico y la costa del Pacífico de México. El juego se practicaba ya en una época tan antigua como el 1500 a. C. y algunas variantes modernas todavía siguen disputándose en la actualidad en algunas comarcas del norte de México.

   En toda esa amplia zona el juego de pelota revestía unos rasgos comunes: la pelota de goma, la cancha de dimensiones variables y las metas.

La pelota empujada o proyectada con las caderas y los pies (en ciertos casos con las manos) debía alcanzar o rebasar las metas.

Fuente: Antropología del Deporte

  

  

  

  

  

    

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