

Telómeros
Estructuras especiales ubicadas en el extremo de los cromosomas (Telos=lo último), descubiertas a finales de los años 30 por el premio Nobel Hermann Muller, quien propuso que su función es “sellar” esos extremos. Los telómeros están compuestos de miles de fragmentos repetidos e idénticos de ADN firmemente unidos. En todos los mamíferos, incluyendo al ser humano, este fragmento repetido consta de seis letras, TTAGGG. (T= timina; A= adenina; G= guanina). Los telómeros actúan de manera muy parecida a los herretes (las pequeñas fundas de metal o plástico que protegen los cordones de los zapatos para que no se deshilachen), y ayudan a los mecanismos de reparación celular del ADN para distinguir los cromosomas rotos de los verdaderos extremos. A medida que las células se dividen, los telómeros se van acortando progresivamente activando, al parecer, como un mecanismo para medir la edad celular. Esto podría explicar una característica de los cánceres: la activación de la telomerasa. Se postula que el envejecimiento celular estaría condicionado por una pérdida progresiva de los telómeros, y la posibilidad de controlar este reloj telomérico abre el camino para nuevos tratamientos de las patologías ligadas a la edad avanzada. El tema de los telómeros ganó actualidad en 2009, cuando el Premio Nobel de Medicina y Fisiología fue otorgado a las doctoras Elizabeth H. Blackburn y Carol W. Greider, y al doctor Jack W. Szostak por ser los descubridores del papel protector de los telómeros y de la enzima telomerasa.
Fuente: Diccionario Científico – Sergio Prenafeta J.