

Nessie
Nessie es la reina absoluta de los críptidos. Hace ya unos 1.500 años que el monstruo del lago Ness alimenta las leyendas y mitos de las tierras altas de Escocia. En el siglo pasado pasó a ser famosa en todo el mundo, y hubo una oleada de personas que se lanzaron en su búsqueda.
Si hubiera algo parecido a una lista de los más buscados de la criptozoología, Nessie, el monstruo del escocés lago Ness, encabezaría la lista. Según la mayoría de las descripciones, Nessie tiene el aspecto de un plesiosaurio.
El lago en el que presumiblemente vive Nessie tiene 37 km de largo, una anchura de 1,5 km y una profundidad máxima de 275 metros. La temperatura en la superficie oscila en verano entre los 5 y los 12 °C. El fondo del lago es fangoso, provocando que el agua sea turbia y sea difícil investigar las formas de vida que se dan en esas aguas.
La primera mención que se hace del «monstruo>> la encontramos en una biografía de san Columbano que nos llegó a través del abad Adamnan. San Columbano, monje irlandés, se esforzaba por convertir a los gentiles escoceses cuando el mismo y sus fieles fueron testigos de cómo un monstruo mataba a un hombre. Acto seguido, el monstruo intentó atacar a uno de los fieles. Con una cruz, el santo pidió al «demonio» que parara, y el monstruo desapareció en las profundidades del lago. Desde entonces Nessie forma parte de la mitología de los Highlands escoceses.
Con la construcción de la carretera de la ribera del lago, en 1933, empieza la época moderna del monstruo. El matrimonio Mackay fue de los primeros que vieron a la criatura, a una distancia de 500 m, y la compararon con una ballena. Ese mismo año se sucedieron 50 avistamientos más, una vez incluso en tierra. Un matrimonio de Londres vio algo parecido a un dragón, de 8 metros de largo, con un largo cuello y que llevaba un cordero en la boca. Algunos de esos avistamientos duraron hasta 10 minutos; otros testigos afirman haber visto a la criatura 18 veces.
Desde entonces ha habido innumerables fotos y apariciones, en su mayoría probadamente falsas: la mayoría de las veces se habían confundido con el monstruo unas ramas flotantes, estelas de barcas de pescadores, torbellinos de la superficie, salmones muy grandes, focas, etc.
Enigmas de la Humanidad – H. Genzmer / U. Hellenbrand