

La Criptozoología
La criptozoología es la búsqueda y el estudio de animales presentes en las mitologías o en las leyendas populares pero cuya existencia no se ha podido probar de forma concluyente. ¿Estamos ante una ciencia en vías de expansión o son los criptólogos los últimos aventureros románticos?
El término «criptozoología» lo acuñó en 1950 el doctor Bernard Heuvelmans. La criptozoología forma parte de las paraciencias y se mueve entre la ciencia y la fantasía. La palabra griega kryptos significa «oculto»>, <<desconocido»>, <<secreto»>, y, en el contexto de la zoología, «criptozoología» significa «<estudio de los animales sobre cuya existencia sólo poseemos evidencia circunstancial y testimonial, o bien pruebas materiales consideradas insuficientes por la mayoría».
Hoy día conocemos la existencia de alrededor de 1,5 millones de especies animales, pero sigue habiendo muchas no descritas hasta la fecha. Algunos científicos hablan de un total de 15 millones de especies animales. Esa zona gris es el ámbito de trabajo de la criptozoología, que se interesa por animales que escapan a cualquier clasificación y que han sido ignorados por la zoología tradicional. Los celacantos se consideraban extinguidos hasta que en 1986 se comprobó que aún existían. Los calamares gigantes se contaban entre los mitos del mar hasta que en 2005 un equipo japonés fotografió uno vivo. Para los criptozoólogos la existencia de esos animales, como la del dragón de Komodo y el rinoceronte de Java, es la justificación de la criptozoología como ciencia.
La criptozoología también se ocupa de criaturas inexistentes o de improbable existencia pero que numerosos testimonios han asegurado ver durante siglos. Con lo cual, se parte de la idea de que los informes que hay sobre esos animales, que se consideran criaturas fantásticas o de fábula, apuntan a especies desconocidas.
Enigmas de la Humanidad – H. Genzmer / U. Hellenbrand