Alquimia, Magia y Maldiciones

    Cuando se hace una comparación abstracta entre religiones y ocultismo destacan, además de diferencias esenciales, aspectos en común, tales como la creencia en fuerzas sobrenaturales, la práctica de ejercicios rituales para lograr determinados objetivos o la esperanza de mejorar una situación. También en lo referente a su evolución existen paralelismos, máxime teniendo en cuenta que muchas religiones se consideraron primero como prácticas ocultas, en el sentido original de la palabra (del latín, occultus, «oculto», «<secreto»), es decir, que encerraban aspectos a los que no todo el mundo tenía acceso.

    La diferencia fundamental entre religión y ocultismo reside en el modus operandi de la fuerza sobrenatural. Mientras que las religiones siempre se consagran a una o más divinidades que deben provocar cambios, en el caso del ocultismo esa fuerza se origina casi siempre en la voluntad del hombre o con la ejecución del ritual en sí mismo. Si bien es cierto que aquí concurren también fuerzas sobrenaturales, el mago puede hacerles frente por medio de su mente, siempre y cuando actúe siguiendo unas pautas concretas durante el ritual.

    A lo largo de la historia se han difuminado las fronteras entre lo oculto y lo religioso. Interpretaciones erróneas durante la modernidad han provocado que determinados hechos y tradiciones que originariamente tenían un carácter religioso se perciban hoy como prácticas ocultistas. En las páginas siguientes se citan ejemplos concretos. Además, aparecen descripciones de fenómenos que, dado su efecto amenazador, fueron calificados por el hombre como «obra del diablo»>, y de obras modernas a las que se atribuye una relación con el ocultismo.

Enigmas de la Humanidad – H. Genzmer / U. Hellenbrand

  

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