El día de la marmota de la inteligencia artificial

    Parece que no se puede detener a la inteligencia artificial, así que la pregunta es: ¿cómo podemos utilizarla para el bien y evitar que se convierta en una herramienta para el mal?

    “El genio de la inteligencia artificial ya salió de la lámpara y no se puede volver a meter”. Es una comparación acertada. La inteligencia artificial parece un genio: la tecnología es nueva y misteriosa, no sabemos exactamente cómo funciona y sabemos que es muy poderosa. También nos da miedo: en una encuesta realizada en el verano de 2023, más de la mitad de los estadounidenses declararon estar más preocupados que entusiasmados con la inteligencia artificial; se especula mucho sobre los efectos que tendrá esta tecnología en la economía, los trabajos, el sistema educativo y el arte; los líderes en tecnología han advertido que esta tecnología pone en peligro el destino de la humanidad. Parece que no se puede detener a la inteligencia artificial, así que la pregunta es: ¿cómo podemos utilizarla para el bien y evitar que se convierta en una herramienta para el mal?

    Ha habido muchos otros genios. En 2021, el genio fueron los algoritmos utilizados por las plataformas de redes sociales como Facebook, que han acelerado la polarización y la propagación de información errónea y malintencionada que amenaza la democracia. En 2019, el genio fue el algoritmo de la aplicación de mapas de Waze, que causaba más tráfico por las calles de los barrios que por avenidas. En 2016, el algoritmo de Facebook desató el “genio de las fake news”. En 2015, fueron las empresas financieras las que utilizaron big data para recortar los límites de crédito. Y, en 2011, Twitter fue el “genio tecnológico”, creando nuevos desafíos a la libertad de expresión. “Salvo que se tomen medidas extremas como bloquear por completo el acceso a las plataformas de comunicación abiertas y a las tecnologías digitales, los gobiernos tendrán que asumir que el encanto de la Era de la Información es también su maldición: la información va a fluir” escribió Adam Thierer, columnista de Forbes.

    Para Corynne McSherry, directora jurídica de Electronic Frontier Foundation, el pánico a la inteligencia artificial recuerda al Día de la Marmota. “Replica la ansiedad que hemos visto en torno a las redes sociales durante mucho tiempo”, afirma. Y, hasta ahora, parece el camino que se está siguiendo es el mismo camino que con la regulación de las redes sociales. Como dice McSherry: “Alguien en el Congreso lleva a un grupo de ejecutivos a Washington DC para que testifiquen sobre cómo ellos mismos deben ser regulados”.

 

   

   

  

   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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