Según algunos historiadores se habría iniciado en la antigua Grecia, pero no hay antecedentes sobre la técnica de ejecución utilizada ni de resultados en competencias en esta modalidad de salto en distancia.

    Los celtas, en los Tailti Games o Juegos de Tailti celebrados en el Siglo XIX de la Era Antigua, realizan una forma original de salto triple, que más tarde practican los irlandeses y los escoceses y que, posteriormente, hacia el año 1890 es reglamentado por los ingleses y los americanos.

    Como especialidad atlética de competencia, el salto triple tiene su origen en Irlanda hacia fines del siglo XIX. No existiendo una norma reglamentaria universal en esa época, la técnica utilizada por los irlandeses consistía en realizar los tres saltos rechazando con una misma pierna – “three jumps” o “hop, hop and jump” – (I-I-I o D-D-D). Los escoceses, solían hacer los dos primeros rechazos con la misma pierna y cambiaban de pierna para el tercero – “two hops and jump” – (I – I – D o D – D – I). En otros países europeos, que incorporaron esta disciplina atlética en sus competencias, prevalecía la tendencia de cambiar de pierna en cada salto (I-D-I o D-I-D), lo que se denominó “estilo griego” para la mayoría y “estilo alemán” para los germanos.

    El primer registro de competencia conocido pertenece al atleta irlandés Edward Harding, quien el año 1871 alcanzó una distancia de 13,33 metros, rendimiento que dos años más tarde su compatriota John Daly lo aumentó a 13,82 metros.

    Otros rendimientos alcanzados con la técnica irlandesa corresponden a John Purcel (14,50 metros en el año 1885) y a Don Shanaham (15,26 metros en 1888) En Estados Unidos de Norteamérica, a pesar de que el salto triple fue objetado desde 1893 a 1906 por considerarlo peligroso para la integridad física de los atletas, su práctica se realizó con la modalidad “hop, step and jump”, denominación con la cual hoy universalmente se conoce y que en la lengua hispana podría interpretarse como “brinco”, por realizarse de un pie al mismo pie, “paso” por ir de un pie al otro, y “salto” por corresponder a un simple salto de longitud.

    El salto triple masculino ejecutado con la técnica hop, step and jump, única técnica hoy aceptada, fue incluido en el programa de los I Juegos Olímpicos de la Era Moderna, celebrados en Atenas el año 1896. Curiosamente, el ganador de esta especialidad fue el atleta norteamericano de origen irlandés James B. Connolly con un registro de 13,71 metros, pero utilizando la antigua técnica irlandesa de hop-hop-jump.

    En el programa atlético de los JJOO de París 1900 y de Saint Louis 1904, se realiza en forma paralela a esta especialidad, el salto triple sin impulso. En ambas oportunidades el vencedor fue el atleta estadounidense Ray Ewry, que en su juventud padeció de poliomielitis, primero con 10,58 m y después con 10,55 m. Posteriormente, la modalidad de salto triple sin impulso se excluyó de los programas atléticos oficiales de competencia.

    El salto triple femenino se incluye recién en el programa olímpico en los Juegos de Atlanta celebrados el año 1996. Ganadora de esta novel especialidad femenina fue la ucraniana Inessa Kravetz con 15,33 metros.

    Desde su origen, el salto triple ha experimentado una gran evolución hasta llegar a definirse la estructura técnica de la especialidad y establecerse como secuencia reglamentaria de los saltos “hop, step and jump” y después, buscar una mejor relación individual de rendimiento entre cada uno de los saltos que lo conforman. Es así como se pueden distinguir tres tendencias de salto triple: la rusa, basada principalmente en la potencia de rechazo de sus exponentes y caracterizada por otorgarle un mayor porcentaje de rendimiento al primer salto (aprox. un 38%); la polaca, de parábolas menos elevadas, que le asigna menor porcentaje al hop (aprox. un 35% y la intermedia o combinada, basada más en la velocidad del especialista y de un primer salto variable en distancia (entre un 34 y un 37%). En todas ellas, el segundo salto – el step – es el de menor rendimiento en distancia (aprox. un 30%).

    El Récord mundial vigente de salto triple varones pertenece a Jonathan Edwards de Gran Bretaña con 18,29 metros, registro que data del 07 de agosto de 1995 y el de mujeres es de 15,74 metros y fue establecido por Yulimar Rojas de Venezuela el 20 de marzo de 2002.

Referencias: – Le Floc´hmoan, J. (1965). “La génesis de los deportes”. Editorial Labor S.A. Barcelona. – Quercetani, R. (1992). “Historia del atletismo mundial 1860-1991”. Editorial Debate. Madrid.

  

   

 

    

   

   

   

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