Tuvo lugar el día 10 de abril, con la participación de catorce atletas griegos y cuatro extranjeros. Los atletas locales fueron debidamente seleccionados en una competición que se celebró con apenas un mes de antelación. De los cuatro extranjeros destacaba el húngaro Gyula Kellner y el australiano Edwin Flack, que sólo dos días antes había vencido en los 800 y 1.500 metros. ¡Un medio fondista participando en la maratón! La carrera se largó obviamente desde la ciudad de Maratón y la llegada se situó en el Estadio Olímpico de Atenas.

    Se impuso en esta competición un pastor llamado Spiridon Louis en 2:58:50, mientras que el segundo puesto fue para su compatriota Kharilaos Vasilakos y la medalla de bronce para el húngaro Kellner. Hasta el octavo lugar -con la única excepción de este último-, todo el resto de los corredores fueron griegos. Louis hizo una carrera inteligente y conservadora, tomando la punta de la carrera recién a los 34 kilómetros cuando los atletas que estaban por delante de él defeccionaron.

    ¿Qué fue del medio fondista Flack? Sobre los kilómetros finales la distancia, absolutamente inusual para él, le pasó la factura y acabó desmayado. Lo pusieron en un carro y lo trasladaron hasta el estadio. El propio Príncipe Nicolás lo revivió nada menos que con brandy. La distancia que se recorrió en este caso fue de 38 kilómetros.

    Los periodistas de la época nos han legado varias anécdotas con respecto a esta carrera; una de ellas se refiere a la gran cantidad de puestos de abastecimiento que se implementaron. En los mismos había inclusive excelentes licores los cuales contribuyeron a “poner contentos” a algunos de los participantes. Luego de su coronación como Campeón Olímpico, Spiridon Louis contrajo matrimonio y se retiró definitivamente del deporte. Entre los numerosos premios que recibió está el de un peluquero ateniense, que le ofreció un servicio completo de barbería por el resto de su vida. Además, fue premiado con un caballo y una carreta para el transporte de agua hasta Atenas. También recibió como obsequio una pequeña finca. Se le vio recién varias décadas más tarde, en 1936, en los Juegos Olímpicos de Berlín, ataviado con típica indumentaria griega y especialmente invitado por el Comité Olímpico Alemán. Falleció en 1940 a la edad de 66 años.

Fuente: Ocho Libros Editores

       

   

  

  

  

  

  

  

Scroll al inicio