

Corresponden a pruebas de velocidad pura y prolongada con obstáculos volcables, ubicados a distancias y alturas preestablecidas por el reglamento, los que deben ser superados por el corredor con la menor pérdida de velocidad de desplazamiento.
Esta especialidad que se realiza el año 1837 en la Universidad de Exeter, Inglaterra, deriva de las pruebas de la hípica a campo traviesa “Carreras de Steeplechase”, con obstáculos muy similares a las cercas de los corrales de ovejas.
En el año 1864, en los Torneos Atléticos entre las Universidades de Oxford y Cambridge, se incluye la carrera de 120 yardas (109,72 m) con 10 vallas para hombres de 3 pies 6 pulgadas (106 cm.) de altura, cada 10 yardas (9,14 m) una de otra y 15 yardas desde la línea de salida a la primera valla y desde la última valla a la meta. En 1988, los franceses agregan 20 cm. a la distancia para completar los 110 m de carrera. El primer récord mundial para esta distancia se estableció el año 1888 y fue registrado por el atleta A. A. Jordan con un tiempo de 16 segundos y 2 décimas.
A partir de los primeros JJ.OO. de la Era Moderna celebrados en Atenas el año 1896, se incluye la carrera de 110 metros con vallas para varones. Esta prueba fue ganada por Thomas Curtis de USA con un tiempo de 17.6 segundos.
La distancia de 400 m con vallas para varones, con 10 obstáculos de 91,4 cm de altura, ubicada la primera a 40 m de la línea de salida, después a 35 metros una de otra y con 40 metros desde la última valla a la meta, se incorporó en los Juegos de París 1900, prueba que fue ganada por Walter Tewksbury de USA con 57.6 segundos.
La incorporación de esta especialidad para mujeres al programa olímpico tuvo lugar en los Juegos de Los Ángeles 1932 con la prueba de 80 m con vallas de 76,2 cm. cada 8 m y 12 m desde la línea de salida al primer obstáculo y desde el último a la meta; esta prueba que fue ganada por Mildred Didriksen de USA con 11.7 segundos.
El año 1934, la Federación Internacional oficializó el uso de vallas metálicas en forma de “L” en reemplazo de las fabricadas como una “T” invertida, lo que permitió no saltar sino pasar de manera más rasante los obstáculos, con menor pérdida de velocidad y como consecuencia, mejorar los rendimientos en esta especialidad. Este nuevo modelo de obstáculo fue conocido como la “valla americana”; eran regulables en altura según la prueba a disputar. En ellas se incorporó el uso de contrapesos en la base y su uso se hizo obligatorio a partir de 1937. También, se acordó suprimir la sanción de descalificación por derribo de 3 vallas o más, a condición de que no se hiciera intencionadamente o con la mano.
En 1969 la Federación Internacional aumentó la distancia para mujeres a 100 metros y elevó la altura de la valla a 84 cm. En los JJOO de München’1972, esta nueva prueba fue ganada por Anneliese Ehrhardt de la ex Alemania Oriental con 12.59 segundos.
La prueba de 400 metros con vallas para mujeres se incluye a partir de los Juegos de Los Ángeles 1984; la primera medallista olímpica en esta distancia fue la atleta marroquí Nawal El Moutawakel con 54.61 segundos.