

El ufólogo inglés Ivan T. Sanderson critica en su libro Uninvitid Visitors, de 1967, que el trabajo sobre el fenómeno ovni está demasiado vinculado al ser humano, y que lo observamos como si lo que tuviera que venir del universo no fuera otra cosa que nuestra réplica, o sea «humanos» de otros planetas.
El autor Donald Keyhole habla por ejemplo de una raza mortal que busca nuevos espacios vitales. Sanderson, en contraposición, desarrolló la teoría de que los ovnis vendrían a ser el producto de una inteligencia artificial, una inteligencia mecánica muy superior a la nuestra, y propone observar a los ocupantes de los ovnis como formas de vida artificial. Sanderson explica que ni el ser humano ni criaturas similares están hechos para sobrevivir en el universo: sólo podrían hacerlo seres artificiales, una nueva especie que quizá podría estar constituida con parte de nuestro ADN o actuar simplemente como máquinas.
**Al borde de una nueva civilización. Los científicos que estudian la inteligencia artificial están básicamente convencidos de que nos encontramos al borde de una nueva civilización. Lo que ellos denominan «<singularidad» designa la capacidad de los ordenadores de desarrollarse por sí mismos, de reprogramarse una y otra vez, hasta que finalmente puedan adquirir «conciencia». La inteligencia de los ordenadores se desarrolla tan rápidamente que la humana se va quedando atrás. Según ellos, la inteligencia humana <«<explota» en dimensiones biológicas en unos millones de años. La mecánica sería muchísimo más rápida. Pensemos en la ley de Moore de 1965 (nombrada por Gordon E. Moore, fundador de Intel). Viene a decir que la cantidad de transistores en circuitos de conexión integrados se duplica cada 18 meses: en 1971 el circuito de conexión integrado disponía de unos 200 transistores, en 2000 ya eran 42 millones. El investigador Ray Kurzweil lo explicó como sigue: «El desarrollo será tan acelerado que escapa a nuestra imaginación. Las personas no se darán cuenta porque cuando empiece seguirá existiendo una imagen reconocible del mundo. Pero su esencia, lo que llamamos “inteligencia humana”, se irá poco a poco reemplazando. Viviremos una inteligencia que partirá de la humana pero que le dará cien vueltas».
Kurzweil cree que en 2040 ya dominará el mundo una inteligencia mecánica; lo que está por ver es si para entonces la humanidad aún sobrevive.
Enigmas de la Humanidad – H. Genzmer / U. Hellenbrand