

A las dos de la tarde, con el sol alto trota el hombre por el pasillo largo del Parque Forestal En su carrera pasa por el museo de Arte Contemporáneo No se detiene en el puente Purísima No mira a los inválidos del puente
El hombre del trote no los ve o finge no verlos mientras trota La función de los inválidos en ese puente menesteroso es detener a los automóviles en el extremo del puente para pedir dinero en la espera de la luz roja que solidarice amargamente con sus postraciones
Pero el hombre en trote no se detiene y sigue su carrera No medita lo contradictorio que parece la escena con los paralíticos que lo ven pasar El hombre del trote está interesado solo en su cuerpo Pisa las hojas secas del parque Al escuchar el resquebrajar bajo sus pies se da cuenta del significado.