

La relación entre la presión arterial y la actividad física es muy estrecha. Cuando realizamos ejercicio, nuestra frecuencia cardiaca aumenta para bombear más sangre y oxígeno a los músculos que están trabajando. Esto puede provocar un aumento temporal en la presión arterial ¹. Sin embargo, a largo plazo, la actividad física regular puede ayudar a reducir la presión arterial en reposo y mejorar la salud cardiovascular en general.
Beneficios del ejercicio en la presión arterial:
– Reducción de la presión arterial en reposo: El ejercicio regular puede ayudar a bajar la presión arterial en personas con hipertensión.
– Mejora de la función cardiovascular: La actividad física fortalece el corazón y mejora la circulación sanguínea, lo que puede ayudar a prevenir enfermedades cardiovasculares.
– Reducción del estrés: El ejercicio puede ayudar a reducir el estrés y la ansiedad, lo que puede contribuir a una presión arterial más saludable.
Tipos de ejercicio recomendados:
– Ejercicios aeróbicos: Actividades como caminar, correr, nadar o ciclar pueden ayudar a mejorar la salud cardiovascular y reducir la presión arterial
– Entrenamiento de fuerza: El entrenamiento de fuerza puede ayudar a mejorar la función muscular y ósea, lo que puede contribuir a una mejor salud cardiovascular.
Recuerda que es importante consultar con un profesional de la salud antes de iniciar cualquier programa de ejercicio, especialmente si tienes problemas de salud preexistentes.
Fuente: Frecuencia cardíaca y Actividad Física (Modern Heart and Vascular)