

Tortuga
En la mitología griega, el Tártaro era la región más profunda del mundo, situada por debajo del propio infierno (Hades). Para Hesíodo y para Homero, entre el Tártaro y el infierno mediaba la misma distancia que hay entre el cielo y la Tierra.
Fue allí donde Urano encerró a los hijos que tuvo de Gea, de donde Zeus los liberó para luchar contra los titanes y los gigantes. Poco a poco, el Tártaro se fue confundiendo para los griegos con el propio infierno y, entonces, lo imaginaron poblado por demonios y figuras temibles.
Los griegos los denominaron tartaroukos, que llegó al latín tardío como tartarūchus. Los primeros cristianos tomaron la tortuga, que vive en el barro, como personificación del demonio y del mal en general. Así, este animal se llamó tartaruga en italiano y en portugués, y tortuga en español.
**Píldoras de lenguaje: ¿Se debe suprimir la -s- al conjugar la primera persona plural seguida del pronombre nos? ¿vámonos o vámosnos?
RESPUESTA: Las flexiones verbales usadas con valor exhortativo de la primera persona del plural pierden la -s- cuando llevan pospuesto el enclítico nos: Así: vámonos, vayámonos, hagámonos, alejémonos, sentémonos, sintámonos, levantémonos, etcétera.
**El latín del día: Paupertas omnes artes perdocet. La pobreza es maestra en todas las artes (Plauto).
Fuente: Origen de las palabras Ricardo Soca