

“Pasar de un estilo de vida sedentario a un programa regular de ejercicios físicos es comparable a fumar con no fumar” (Carver Coleman, 2022)
Cada vez hay más consenso que no solamente el ejercicio cardiovascular es importante en la longevidad de la persona. Un equipo de investigadores descubrió que, si las actividades aeróbicas son complementadas con entrenamiento de la fuerza y, si se hacen ambas semanalmente con regularidad, el riesgo de mortalidad temprana es menor. La muestra que sirvió de base para dicho estudio, publicado en The British Journal of Sport Medicine (2022), y que permitió demostrar la importancia de realizar con regularidad trabajo aeróbico y entrenamiento de la fuerza en la longevidad y la salud general de las personas mayores, estuvo representada por 416.420 adultos norteamericanos reclutados entre 1997 y el 2014.
A los participantes en este estudio se les solicitó que completaran cuestionarios en los que detallaran los tipos de actividad física que realizaban, lo que incluía especificar cuanto de ellas correspondían a ejercicios moderados o vigorosos, junto con el número de sesiones de entrenamiento de fortalecimiento muscular hacían a la semana.
Después de procesar todas las informaciones recogidas, los investigadores descubrieron que las personas que realizaban una hora de actividad aeróbica de moderada a vigorosa a la semana tenían un riesgo de mortalidad un 15% menor que las sedentarias; si hacían tres horas a la semana el riesgo era un 27% menor, y aquellas que además incluían una o dos sesiones de entrenamiento de la fuerza a la semana tenían un riesgo aún inferior a un 40% con relación a los que no hacían ningún tipo de ejercicio.
Aunque siempre es necesario seguir investigando al respecto, los expertos concuerdan en que el entrenamiento de la fuerza regular puede reportar importantes beneficios para un envejecimiento saludable y la calidad de vida de las personas.
Al respecto, Bruce Mosely, cirujano ortopédico del Baylor College of Medicine señaló que: “una persona que tiene buena fuerza muscular, funcionará a un nivel más alto y durante más tiempo”.
La fuerza muscular es necesaria para una serie de actividades cotidianas, entre otras: caminar de un lugar a otro, subir y bajas escaleras, transportar las compras, hacer tareas en el jardín, jugar con los nietos, tomarlos en brazos. Sin embargo, la capacidad muscular se pierde progresivamente a medida que se envejece, y en las personas sedentarias empieza a más temprana edad. No obstante, se pueden evitar o aplazar los efectos negativos con un entrenamiento adecuado de la fuerza regular.
En conclusión, es recomendable para quien quiera mantenerse sano, autovalente y gozar de una buena calidad de vida, realizar actividad física en forma regular, pero no exclusivamente actividades aeróbicas, sino, también combinadas con ejercicios generales de fortalecimiento muscular.