

1) La magia de la disciplina. Hay que ser su discípulo. Ella le gana a todo. Borra las desventajas. Te da resistencia corporal y mental. Es un motor que duplica tu capacidad de trabajo. Puede alterar hasta tu genética. Hay que optar entre el dolor de la disciplina y el dolor del fracaso.
2) Festival de la Lástima. La vida no es justa ni fácil pero mejor no te quedes en ese Festival. Tus problemas y tu pasado no son prioritarios para nadie. Cada uno está lidiando con sus propios problemas. Mientras más consuelo necesites, menos independiente serás. La lastima te debilita.
3) El que aprende a adaptarse sobrevive y prospera. No te quedes anclado en el lamento. Vuélvete un estratega de la vida. Busca tácticas para atacar los problemas. Si te adaptas ves las oportunidades. Si lo ves como carga no aprendes. Con humildad encuentra la lección en cada obstáculo.
4) Un pequeño progreso, es un valioso progreso, un inspirador progreso que confirma que sí es posible y ayuda a perseverar. Un paso, es todo lo que se necesita para dar el siguiente, alejar la tentación de renunciar y conseguir el anhelo de triunfar. Cada peldaño acerca la cumbre.
5) La confianza verdadera no hace ruido. No necesita demostrar nada. No se impone. El narcisismo en cambio es soberbio. Creerse superior. Necesidad de valoración. No acepta críticas, no reconoce errores y quiere tener siempre la razón. No conecta desde la empatía y complica las relaciones.