

Epístola
Carta o misiva que se dirige a alguien, un método de comunicación que cayó en desuso en las últimas décadas con el surgimiento del correo electrónico, y otros sistemas digitales de mensajería.
Entre los antiguos griegos, era género literario en prosa, que luego fue incorporado en el Nuevo Testamento.
La palabra se formó en nuestra lengua a partir del latín epīstŏla ‘carta’, ‘misiva’, vocablo de uso muy frecuente en el latín eclesiástico, principalmente en referencia a las cartas del apóstol Pablo a los fieles de diversas ciudades. La voz latina provenía del griego έπιστολή (epistolé) ‘encargo’, ‘mensaje’, formada en esa lengua mediante el verbo στέλλω (stello) ‘enviar’, con el prefijo indoeuropeo epi- ‘cerca de’, ‘en contra’.
Gánster
Parece no haber acuerdo sobre la grafía en español de esta palabra de origen germánico, que nos llegó a través del inglés. En efecto, el Diccionario de la Lengua Española (DLE) la incluye como gánster, mientras que el Diccionario de uso del español, de María Moliner, con la grafía gánster, la define como ‘bandido; malhechor que constituye con otros una banda’. El académico Manuel Seco, en su Diccionario de dudas, registra ambas formas, aunque señala como principal la que aquí utilizamos.
El término fue acogido por la prensa en lengua española como reflejo de las malas traducciones de las películas de Hollywood, de modo que la etimología debemos buscarla en el inglés, lengua en la cual se refiere al que forma parte de una gang o banda de delincuentes.
Gang proviene del noruego antiguo gangr, que lo tomó del verbo germánico ganggan ‘ir’ y de este, el escocés gang, con el mismo significado. En escocés adquirió el sentido de ‘trayecto recorrido en una jornada’ y también de ‘conjunto de cosas cargado en una jornada’. Hacia fines del siglo xvii, gang era en escocés ‘un grupo de trabajadores’ y unos años más tarde, ‘un grupo de personas que actuaban en conjunto para un propósito dado, generalmente indeseado, incluso delictivo’.
Fuente: Origen de las palabras. Ricardo Soca