“Ha llegado el momento de construir una estructura educativa con una arquitectura más adecuada a las necesidades del momento”

    Esta frase, que es tan actual, debemos aclarar que es propiedad del Barón Pierre de Coubertin, fundador de los Juegos Olímpicos modernos y data de 1925, planteando, en esa época, la necesidad imperante de realizar una reforma educativa en Francia, que contemplara la Educación Física en su Política de Estado, con la convicción de la importancia del movimiento y la actividad física en las escuelas. Hoy en día, vemos la necesidad de seguir bregando en la lucha por instalar el juego motor y el movimiento, promoviéndolo de manera integrada e interdisciplinaria, una Educación Física que responda a las necesidades educativas del momento.

    El Movimiento Olímpico impulsado por Pierre de Coubertin se basa en tres valores fundamentales: el respeto, la amistad y la excelencia. Donde cada uno de ellos nos impulsa a un acto educativo consciente, de estrategia activa, con mirada inclusiva y de experiencia integrada. Vamos a dar un pequeño pantallazo del concepto básico de cada uno de ellos y los temas educativos que se desprenden de los mismos.

El respeto, podemos decir que afianza la confianza en sí mismo desarrollada a través del juego y el deporte derivando en el respeto a los demás, tanto dentro como fuera del terreno de juego. Buscar en cada Educación olímpica en la escuela hoy práctica el entendimiento mutuo, la vida saludable y una mirada empática e inclusiva hacia el otro.

La Amistad, valor que humaniza y encuentra, que mejor manera de enaltecerlo, a través del juego y el deporte. El entender que nuestro rival en la contienda, una vez finalizada la misma, nos encontramos en la fraternidad del Juego Limpio, sabiendo asumir la victoria, como así también la derrota.

La Excelencia, hace de cada acto de la vida cotidiana la posibilidad de llevarlo delante de la mejor manera posible. Potenciar las capacidades al máximo, dar cada uno lo mejor en lo que realiza, es un valor que el deporte promociona y enaltece, entrenando la voluntad y la disciplina, en interrelación con los valores del respeto y la amistad.

    Desde el Programa de Educación de Valores Olímpicos, se promueven cinco temas educativos que se encuentran estrechamente vinculados con los valores mencionados. Ellos son:

  1. La alegría del esfuerzo – 2. El juego limpio – 3. El respeto a los demás – 4. El equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu – 5. Búsqueda de la excelencia. 

    Las cartas están echadas, el juego se pone en acción y nuestra misión como educadores a través del movimiento es asumir el desafío de enaltecer a nuestras infancias, generando propuestas que nos interpelen en el marco de los valores Olímpicos, preguntándonos cómo potenciar y empoderar a nuestros estudiantes para generar futuros ciudadanos que instalen la actividad física y el movimiento como modo de vida. Se celebra este año en Argentina, 40 años consecutivos de Democracia, que, como un árbol, debemos abonar, cuidar y proteger. Qué mejor espacio que la escuela para cultivar la vida cívica, demostrando que la libertad se estimula y consolida a través de los Valores.  Cierro este espacio de reflexión compartido, igual que al inicio, con una frase de Pierre de Coubertin que se dispara, como una flecha al aire, buscando en su vuelo trascender las almas de los individuos que la atraviesan. “La educación debe ser un prefacio a la vida. El hombre será libre; el niño también debe ser libre. El punto es enseñar al niño a usar su libertad y comprender su significado”

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