

Cicuta
Planta herbácea bienal originaria de Europa y el norte de África, clasificada en botánica como Conium maculatum, que crece en ambientes húmedos, de hasta dos metros de altura, y posee hojas blandas, de olor desagradable, cuyo zumo es sumamente venenoso. También se llama cicuta el veneno preparado con esa planta.
Algunas de las sustancias extraídas de la cicuta son usadas en medicina como antiespasmódico y en linimentos de uso externo para la ciática y dolores reumáticos.
La cicuta es el veneno más famoso de la historia desde el año 399 a. C., cuando fue usada para envenenar a Sócrates, que había sido condenado a muerte, bajo la acusación de corromper a la juventud ateniense por no reconocer a los dioses griegos tradicionales, acusado por el fiscal Anito, el orador Licón y el poeta Melito.
Curiosamente, el nombre de la cicuta en inglés, hemlock, es también la denominación de una sociedad que promovía en Estados Unidos el suicidio asistido de los enfermos terminales, que existió entre 1983 y 2000.
Jeroglífico
La escritura primitiva de los egipcios consistía en signos representativos de objetos concretos de la vida cotidiana y símbolos de sonido. Los ideogramas reproducen no solamente el objeto dibujado, sino también ideas concretas o abstractas afines a él, mientras que el fonograma, más vinculado a la escritura actual, representa apenas un sonido.
Este sistema de escritura, llamado jeroglífico, constituyó un misterio para los arqueólogos hasta que en 1799 un soldado del ejército de Napoleón descubrió una piedra con inscripciones en griego y en egipcio. En 1821, el egiptólogo francés Jean-François Champollion las descifró, abriendo así la clave para interpretar los jeroglíficos.
El nombre de esta escritura, en griego hieroglyphikós, de hierós ‘sagrado’ y glýphein ‘grabar, cincelar’ o sea, ‘escritura sagrada’, porque eran los sacerdotes egipcios quienes se servían de este sistema para grabar sus textos.
Fuente: Origen de las palabras. Ricardo Soca