Sátiro

    Semidiós de la mitología grecolatina que vivía en los bosques, y que se representa con barba, pequeños cuernos, el cuerpo cubierto de vello, rabo y las patas de macho cabrío. Los sátiros acompañaban las andanzas de los dioses Pan y Dioniso, recorriendo los bosques y las montañas.

    Hoy se llama así a un hombre lascivo, que espía, acosa o incluso viola a las mujeres. En Costa Rica, además, un sátiro es un hombre maduro que tiene un amorío con una mujer mucho más joven, y en el Río de la Plata, es un violador. 

    Todas esas acepciones se derivan del significado originario de esta palabra: en la mitología griega dl nombre sátiro proviene del latín satyrus, que se originó, a su vez, en el griego άτυρος (sátyros). La palabra ya aparece en el diccionario de Nebrija para designar al semidiós griego.

Braga

    Así se llama en España una prenda interior femenina, usada también por los niños, que cubre la parte inferior del tronco y tiene dos aberturas en las piernas. Esta palabra, cuyo primer registro en nuestra lengua data de 1191, proviene de braca, del bajo latín céltico; en sus comienzos designaba el calzón ideado para uso exclusivo de varones. En América la braga se llama calzón bombacha. A pesar de tan antiguo origen, lo cierto es que la braga es una pieza relativamente reciente en el vestuario femenino.

    Las pioneras fueron las bailarinas del famoso cabaré parisién Moulin Rouge —frecuentado con asiduidad en las últimas décadas del siglo XIX por el pintor impresionista Henri de Toulouse-Lautrec—, las que recurrieron a las bragas para cubrirse el vello púbico durante la danza.

    Por eso, para las francesas del siglo XIX, usar bragas era cosa de mujeres de vida alegre, hasta que, a comienzos del siglo pasado, la pieza se tornó prenda obligada en el vestuario femenino. Al menos hasta 1992, cuando Sharon Stone decidió revivir la moda antigua en la celebrada película Instinto básico.

Fuente: Origen de las palabras. Ricardo Soca

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