Descubren arte floral de hace 8.000 con indicios de pensamiento matemático.

    Los antiguos agricultores de Mesopotamia decoraban su cerámica con flores simétricas en secuencias numéricas, lo que podría representar las primeras expresiones visuales de lógica matemática en la historia de la humanidad.

¿Hora de reescribir la prehistoria? Una nueva investigación sugiere que la historia de la aritmética visual podría comenzar mucho antes de lo que se creía tras el hallazgo por un equipo de arqueólogos del Instituto de Arqueología de la Universidad Hebrea de Jerusalén de ciertas piezas de cerámica decoradas hace más de 8.000 años por la cultura Halaf, en el norte de Mesopotamia, que presentan patrones florales que siguen secuencias geométricas muy precisas. Y no, no se trata de un simple adorno estético: son indicios claros de pensamiento matemático en tiempos prehistóricos.

    “Estos recipientes representan el primer momento histórico en el que la gente decidió representar el mundo botánico como un tema digno de atención artística. Refleja un cambio cognitivo vinculado a la vida en las aldeas y una creciente conciencia de la simetría y la estética”, explican los investigadores en su trabajo publicado en la revista Journal of World Prehistory.

*¿Quiénes eran los halafianos?

    La cultura Halaf floreció entre los años 6.200 y 5.500 a.C. en lo que hoy es el norte de Siria, Irak y el sureste de Turquía. Eran aldeas agrícolas que vivían del cultivo colectivo, el pastoreo y la alfarería. Y es precisamente en sus vasijas donde este enigma de las flores asociadas a las matemáticas ha salido a la luz.

    Hasta ahora, el arte prehistórico se había centrado mayoritariamente en figuras humanas y animales. Sin embargo, esta cultura apostó por las plantas. En su cerámica aparecen flores, arbustos, ramas y árboles pintados con un nivel de detalle y simetría que ha sorprendido a los investigadores. De hecho, la precisión de los patrones numéricos en los diseños florales halafianos es impresionante.

*El lenguaje numérico de los pétalos

    Muchos cuencos presentan flores con un número de pétalos que sigue una progresión geométrica: 4, 8, 16, 32 e incluso arreglos de 64 flores, números que siguen una clara progresión geométrica basada en potencias de dos. Estas secuencias son totalmente intencionales, según los expertos, y revelan una comprensión sorprendentemente sofisticada de la división del espacio. mucho antes de que la humanidad inventara los números escritos; como si hubieran sabido “contar” el territorio con trazos y formas antes de hacerlo con cifras.

    En una de las vasijas encontraron un diseño con 64 flores distribuidas en una cuadrícula perfectamente equilibrada. Y dividir un círculo en 64 partes iguales requiere una comprensión espacial y numérica compleja. Esto indica que los halafianos no solo buscaban la belleza, sino que aplicaban principios de división y simetría con intencionalidad matemática.

“La capacidad de dividir el espacio equitativamente, reflejada en estos motivos florales, probablemente tenía raíces prácticas en la vida cotidiana, como compartir las cosechas o asignar los campos comunales”, comenta Yosef Garfinkel, coautor del trabajo.

    Esto quiere decir que los mismos conceptos de equidad y proporción que regían la vida del mundo agrícola podrían haberse trasladado al arte como forma de exploración cognitiva, lo que convierte a estas cerámicas en una ventana al pensamiento lógico de nuestros antepasados.

Fuente: Historias NG

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