**Migraña

    Dolor de cabeza que suele ocurrir —generalmente de un solo lado de la cabeza— casi siempre con náuseas, vómitos y fotosensibilidad

La palabra griega κρανον (kranion) era el diminutivo de kranos ‘casco’, ‘yelmo’ y, más tarde, ‘cráneo’, que llegó al español hacia 1580 como cráneo, con su significado actual.

Al dolor que afecta solo una parte de la cabeza, jaqueca, los griegos lo llamaron ήμικρανία (hemikranía) y los latinos hemicrania, mediante la aposición del prefijo hemi- ‘medio’, o sea, ‘que abarcaba la mitad de la cabeza’.

    Finalmente, llegó al español como hemicránea, pero en el habla popular este vocablo culto no demoró en convertirse en migraña. El diccionario de la Academia recoge hoy ambas formas, hemicránea y migraña.

**Historia

    Ciencia que investiga, estudia, interpreta y narra los acontecimientos del pasado conocido de la humanidad, desde la llamada prehistoria —antes de la invención de la escritura— hasta nuestros días. Historia de la Edad Media, Historia Moderna, Historia Contemporánea.

    La palabra se encuentra en nuestra lengua desde los orígenes, tomada del latín hĭstŏrĭa, del mismo significado, y este del griego ίστορία (historía) ‘investigación’ derivado, a su vez, de ĭστωρ (histor) ‘sabio’, ‘entendido’.

    En el castellano medieval existió también la forma estoria, con el sentido de ‘narración popular’, distinción que existe aún hoy en el inglés —history /story— y en el portugués —historia/estória—. Corominas  observa que estoria es usada aún hoy en Asturias con el significado de ‘cuento’.

Incontables derivados se han formado en castellano y se mantienen presentes en el lenguaje actual: historiador, histórico, historial, historiografía, prehistoria, etc.

**Hurgar

    Revolver en el interior de algo, escarbar entre un  conjunto de cosas. Por extensión, se usa también con el significado de fisgar en los asuntos ajenos o investigar hechos de otros tiempos, como en este fragmento de La Prensa, de Honduras (CREA, 31/10/2000):

“El balance es doloroso, pero más que hurgar en el pasado, nuestra mirada y nuestras manos para el trabajo deben apuntar al futuro”

    Según Corominas (1980), la palabra parece provenir de un latín vulgar fūrĭcare, derivado del latín clásico fūr ‘ladrón’. Tiene sus equivalentes en el catalán y el occitano furgar, en el italiano frugare y en el francés fourgonner, antiguamente furgier. Corominas encuentra un probable parentesco en el burgalés horricar ‘revolver’ y el santanderino ‘horricar’.

    Hoy se aplica el derivado hurgador a los trabajadores que tienen por ocupación hurgar en la basura en busca de objetos que puedan ser útiles o tener algún valor.

Fuente: Origen de las palabras. Ricardo Soca

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