

* Silicona
Polímero inodoro e incoloro derivado del polixiloxano, sintetizado por primera vez en 1938, por el químico estadounidense James Franklin Hyden. Químicamente, está constituido por átomos de silicio y oxígeno alternados.
Las siliconas se elaboran a partir del dióxido de silicio. Entre sus propiedades, se destacan su resistencia al fuego y a las temperaturas de entre -60 a 250 grados centígrados, así como su larga vida útil. Además se trata de un producto flexible y elástico, que aísla la electricidad.
La silicona toma su nombre del del silicio, y este del latín científico silicium, formado, a su vez, a partir del latín clásico silex, -ĭcis ‘sílice’ y el prefijo científico ‘-ium ‘, en español ‘-io’.
* Claustrofobia
Temor patológico a los espacios cerrados. Quien padece este síntoma neurótico experimenta accesos de pánico o angustia cuando se encuentra, por ejemplo, en un ascensor o en una habitación pequeña y cerrada. Según el psicoanálisis, la claustrofobia es causada por un sentimiento de culpa relacionado con el desarrollo anormal de la sexualidad.
La palabra —acuñada por el creador del psicoanálisis, Sigmund Freud, y registrada en castellano desde 1925— está formada por la voz latina claustrum y la griega phobeomai ‘yo temo’.
Claustrum ‘tranca’, ‘cerrojo’, ‘cerradura’, es decir, todo aquello que sirve para cerrar un local y, por extensión, denota ‘recinto cerrado’. Derivado del verbo claudere ‘cerrar’, este vocablo está también en el origen de clausurar ‘cerrar en forma definitiva’, de incluir ‘ poner dentro de un espacio cerrado’ y de concluir ‘cerrar’ (en el sentido de dar algo por terminado). En inglés, la palabra latina dio lugar a los verbos to close ‘cerrar’ y to disclose ‘revelar’, ‘dar a conocer’, además de originar muchos otros verbos compartidos con nuestra lengua, tales como include ‘incluir’, conclude ‘concluir’.
* Escorpión
Arácnido cuya cola termina, en una de sus especies, en un aguijón curvo con el que inyecta a sus víctimas un veneno neurotóxico. También se dice de una persona: nacida bajo el signo zodiacal de Escorpión: Yo soy Aries, Diego es Escorpión. Este signo zodiacal se basa en la constelación del mismo nombre, que recuerda la forma del cuerpo del arácnido.
Como se dijo, no todas las especies de escorpiones son venenosas, sino solamente la Tityus trivittatus, de color castaño claro, con tres bandas dorsales más finas.
Su nombre, sinónimo de alacrán, proviene del griego skorpíos, que dio lugar al latín scorpĭo, -ōnis, que llegó hasta nosotros.
Fuente: Origen de las palabras. Ricardo Soca