• Suplicar

    Pedir algo a alguien con humildad y sumisión, como en este fragmento de Manuel Scorza: la alcé y la bajé hasta que bramó como si pariera, hasta que lloró y me suplicó que dejara de hacerla feliz (La tumba del relámpago, 1988).

    El vocablo proviene del verbo latino supplicare, del mismo significado. A su vez, supplicare se formó mediante el prefijo sub- antepuesto al verbo plicare ‘plegar’, ‘doblar’, o sea que supplicare significó, etimológicamente, ‘doblarse hacia abajo’ en el sentido de ‘prosternarse’.

    Por ser palabra que nos llegó en forma directa del bajo latín peninsular, se usó desde muy temprano en nuestra lengua, como muestra este fragmento de Historia troyana, un libro del escritor medieval italiano Guido delle Colonne, traducido al castellano en el siglo XIII:

    Aqui pongamos silencio ala pluma muy magnifico señor humilmente suplicando vuestra señoria que si enlo por mi escripto algunos defectos hallare como no dudo los mande corregir y emendar atribuendo la culpa […].

  • Vitiligo

    Enfermedad crónica de la piel que se caracteriza por la aparición de manchas blancas, causadas por una deficiencia de pigmentación. Esta dolencia no es contagiosa, y sus consecuencias son principalmentre de carácter estético.

    El término latino vitilīgō fue acuñado por el autor romano Aulo Cornelio Celso, en su libro De Medicina, dado a conocer en  el siglo I d. C., según los autores Carmen Rodríguez Cerdeira y Roberto Arenas Guzmán, en un artículo sobre la historia de esta enfermedad, publicado en 2011.

    El dermatólogo de la Universidad de Yale James Nordlung (1939-2022) planteó en un artículo en 2006 tres hipótesis sobre el origen del vocablo latino:

Vitium ‘falla’, ‘defecto’, ‘imperfección.

Vĭtŭla ‘ternero’, por el color blanquecino de la carne de los terneros.

Vitēllus ‘becerro pequeño’.

    El término mantiene la forma vitiligo en lenguas tan diversas como el inglés, el francés, el alemán, el húngaro y el lituano, pero el italiano ha preferido vitiligine.

  • Bazo

    Víscera de consistencia semejante a una glándula, aplanada y oblonga, situada a la izquierda del estómago, cerca del riñón izquierdo; su función es destruir los glóbulos rojos caducos y participa, además, en la formación de los linfocitos.

    Bazo aparece en español como adjetivo hacia comienzos del siglo XIV, con el significado de ‘moreno tirando a amarillo’, probablemente a partir del latín badius ‘rojo’. En poco tiempo, la palabra pasó a designar el órgano, dado el color que presenta por ser un reservorio de sangre. Se dejó así de usar la palabra latina splen, splenos, proveniente del griego splenikós, que le había dado nombre hasta entonces. Sin embargo, este origen ha dejado rastros en la lengua española en vocablos como esplénico ‘relativo al bazo’ o esplenomegalia ‘agrandamiento del bazo’.

    La palabra latina sobrevivió también en inglés, idioma en el cual el bazo se llama spleen.

    Y sin pretender agotar las derivaciones de este vocablo, vale la pena decir que la forma inglesa arriba mencionada volvió a entrar al castellano con otro significado: esplín, que significa ‘melancolía’, porque antiguamente se creía que la sede del humor melancólico estaba en el bazo.

Scroll al inicio