

Tortícolis
Término médico empleado en español desde mediados del siglo XIX para referirse a las contracturas que se producen en los músculos de la nuca e impiden girar la cabeza u obligan a permanecer con el cuello torcido.
Proviene del italiano torti colli ‘cuellos torcidos’, que también dio lugar al término portugués torcicolo, de idéntico significado.
La palabra se emplea en castellano desde el siglo XIX, pero solo en 1914 es recogida por el diccionario de la Academia española, que le atribuye una etimología latina (tortum collum). Benito Pérez Galdós había empleado tortícolis en 1899 en su novela Vergara: Zoilo tenía el pescuezo torcido de una fuerte tortícolis:
No obstante, medio siglo antes la voz ya había sido registrada en el diccionario de Salvá (1846), que la definía como mal ó dolor que no deja poner derecha la cabeza.
Exacto
Preciso, rigurosamente cierto o correcto. Dicho de una operación matemática: que tiene como resultado un número entero; dicho de un instrumento de medición: que se ajusta en muy alto grado al valor real de una magnitud: Este instrumento es muy exacto, mide con una precisión 0,1 mm.
La palabra proviene del latín exĭgĕre, formado por el prefijo ex- y el verbo agĕre ‘hacer’, ‘conducir’, ‘dirigir’, ‘impulsar’, ‘arrojar’, ‘hacer salir’. En la Edad Media, el verbo exigir significaba en castellano ‘cobrar’, ‘demandar un pago’ y su participio pasado exacto, que se entendía como cobrado, dio lugar al sustantivo exactio ‘cobranza’. De este sustantivo latino proviene exacción, ‘cobranza injusta, que se hace ejerciendo presión sobre el deudor’. Con el paso del tiempo, el significado de exacto fue cambiando para referirse a ‘cantidad adecuada y precisa’, inicialmente referido al pago de una deuda.
Corominas (1980) menciona la propensión a pronunciar /esacto/, incluso entre hablantes cultos.
Churrasco
En el español rioplatense y en el portugués de Brasil, ‘pedazo de carne asada a las brasas’. El Diccionario académico sugiere —sin citar fuentes— que es un vocablo de origen onomatopéyico, presumiblemente del sonido que produce la grasa al gotear sobre el fuego.
Sin embargo, Corominas (1980) afirma que churrasco se originó en una voz muy antigua, anterior a la presencia de los romanos en la península ibérica, que nos llegó desde sukarra ‘llamas de fuego’, ‘incendio’, formada por su ‘fuego’ y karra ‘llama’. Apareció en castellano bajo la forma socarrar, que se encuentra ya en Nebrija (1495). A lo largo de los siglos se han derivado diversas variantes dialectales en España, de las cuales la que nos interesa es churrascar, del andaluz y leonés berciano, de donde proviene la voz rioplatense churrasco, antes charrusco ‘pedazo de carne a las brasas’.
El etimólogo catalán también cita el chilenismo churrasca ‘hojuela de masa frita’ y el regionalismo rioplatense churrasquear ‘hacer carne a las brasas’. En Murcia y Almería se usa chuscarrar ‘tostar ligeramente algo’ y en Salamanca, churrusco ‘pedazo de pan demasiado tostado’.