

En el mundo del deporte, hay momentos y logros que perduran en el tiempo. Estas hazañas no son solo victorias; son momentos decisivos que han grabado el nombre de atletas en los anales de la historia. Ya sea batiendo récords aparentemente inquebrantables, superando los límites de la resistencia humana o demostrando una destreza inigualable, estos gigantes del deporte han logrado cosas que jamás se olvidarán.
Ruth Marie Christelle Gbagbi
Nació el 7 de febrero de 1994 en Abiyán, Costa de Marfil. Es una de las grandes figuras del deporte marfileño y una de las primeras mujeres africanas en alcanzar la cima mundial del taekwondo.
Gbagbi comenzó a practicar taekwondo siendo muy joven. Encontró en este deporte una disciplina que combinaba fuerza, velocidad, técnica, concentración y determinación. Su progresión fue notable y llegó rápidamente a representar a Costa de Marfil en las grandes competiciones internacionales.
En los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, Gbagbi compitió en la categoría de -67 kg. Consiguió la Medalla de bronce. Con esta actuación se convirtió en una de las grandes figuras olímpicas de Costa de Marfil.
Su medalla fue especialmente importante para el deporte femenino de su país y para el taekwondo africano. El momento culminante de su carrera llegó en el Campeonato Mundial de Taekwondo de Muju, Corea del Sur, en 2017. Gbagbi ganó la medalla de oro en -67 kg y se convirtió en campeona mundial. Fue un logro histórico para Costa de Marfil y confirmó que su medalla olímpica no había sido producto de una actuación aislada.
Había llegado a la élite mundial. En los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, disputados en 2021 debido a la pandemia, volvió a subir al podio. Gbagbi consiguió nuevamente: Medalla de bronce. De esta manera logró algo extraordinario: dos medallas olímpicas consecutivas. Río 2016, Tokio 2020
Además de sus dos medallas olímpicas y su título mundial, Gbagbi consiguió importantes resultados en campeonatos africanos, Juegos Africanos y otras competiciones internacionales.
Y existe un elemento especialmente interesante en su historia: el taekwondo permitió a una mujer africana procedente de Costa de Marfil competir y triunfar en un escenario deportivo mundial dominado tradicionalmente por países asiáticos y europeos.
Stephen Michael James Ovett
Conocido como Steve Ovett, nació el 9 de octubre de 1955 en Brighton, Inglaterra. Fue uno de los grandes corredores británicos de mediofondo de las décadas de 1970 y 1980 y protagonista, junto a Sebastian Coe, de una de las rivalidades más famosas de la historia del atletismo.
Su historia es especialmente interesante porque Ovett y Coe tenían estilos, personalidades y estrategias diferentes, pero ambos terminaron transformando el mediofondo mundial.
Ovett comenzó a destacar desde muy joven en el atletismo. Su gran capacidad para correr tanto 800 como 1.500 metros le permitió desarrollar una carrera muy versátil. A diferencia de Coe, que basaba buena parte de su estrategia en una velocidad extraordinaria y una preparación muy estructurada, Ovett desarrolló una enorme capacidad para cambiar de ritmo y soportar carreras tácticas.
En 1973, con apenas 17 años, ganó el título europeo junior de 800 metros. En los Juegos Olímpicos de Montreal 1976, Ovett tenía solamente 20 años. Consiguió llegar a la final de los 800 metros y terminó en una destacada quinta posición. Pero lo más importante fue que el mundo descubrió a un atleta que todavía tenía mucho margen de crecimiento.
Los Juegos Olímpicos de Moscú 1980 son inseparables de la rivalidad entre Steve Ovett y Sebastian Coe. Los dos británicos eran considerados los grandes favoritos del mediofondo mundial. Pero tenían una particularidad: Ovett era especialista en 1.500 metros.
Coe era considerado favorito en 800 metros. Sin embargo, los dos competirían en ambas pruebas. En la final de los 800 metros, Sebastian Coe llegaba como favorito. Pero Ovett realizó una carrera extraordinaria. Ovett consiguió el oro olímpico y Coe tuvo que conformarse con la plata. El resultado sorprendió al mundo.
Pero todavía faltaba la revancha. Seis días después llegó la final de los 1.500 metros. Esta vez ocurrió exactamente lo contrario. Coe se proclamó campeón olímpico. Los Juegos de Moscú habían convertido su rivalidad en una leyenda.
Después de Moscú, Ovett consiguió otro logro extraordinario. En agosto de 1980, en Coblenza, Alemania Occidental, estableció el récord mundial de 1.500 metros con: 3:31,36