Origen y Evolución de la Marcha Atlética

    La Marcha Atlética es una progresión continua de pasos ejecutados de modo que el atleta mantenga en todo momento un contacto con el suelo. La pierna que se avanza tiene que estar recta (es decir, extendida, no doblada en la rodilla) desde el momento del primer contacto del talón con el suelo hasta que se halle en posición vertical.

    Por lo anterior, y de acuerdo a lo establecido en el reglamento, dos requisitos técnicos se deben cumplir en esta especialidad atlética que constituye una forma básica de locomoción:

    Un permanente contacto con el suelo, representado por una secuencia sucesiva de apoyos unipodales y bipodales, sin pérdida de contacto con el suelo, es decir, desplazamiento a simple vista, sin fase de suspensión, y, “Bloqueo” de la pierna anterior o extensión de la rodilla de esa pierna, desde el primer contacto con el suelo hasta su paso por la vertical.

    Caminar corresponde a uno de los patrones motores básicos del hombre, el que se manifiesta en forma natural alrededor del primer año de vida, pero con un alto grado de inseguridad. Con el crecimiento y la maduración del ser humano, esta acción motriz se va consolidando para constituirse en un patrón autónomo básico de locomoción, a partir del que se estructura la habilidad motora marcha atlética.

    En la antigüedad, los griegos utilizaron la marcha al igual que la carrera con carácter terapéutico. Entre los pueblos primitivos, los indígenas australianos desarrollaron una gran habilidad para la marcha. Richard Mulcaster (1533-1611), pedagogo inglés, destacó el valor de los ejercicios físicos en la formación del individuo, y entre ellos, aconsejaba la práctica de la marcha deportiva.

    Competitivamente, una de las primeras pruebas de marcha de que se tiene referencia corresponde a los 100 km., realizada en Francia en el año 1655 entre las ciudades de Dijón y Dole, en un recorrido de ida y vuelta. En el año 1848 en Hounslow, Inglaterra, el inglés Samuel East, al registrar 5.58 horas para la distancia de 30 millas (48 km. aprox.), establece uno de los primeros registros reconocidos como oficial en pruebas atléticas de marcha.

    La incorporación de la marcha atlética al programa olímpico se registra el año 1906, en los Juegos extraordinarios realizados en la ciudad de Atenas como celebración de los 10 años de los primeros Juegos Olímpicos de la Era Moderna, en los que George Bonhag de USA registró 7.12.6 minutos en los 1.500 m y el húngaro Gyórgy Stanticz 15.13.2 en los 3.000 metros.

    En los IV Juegos Olímpicos – Londres 1908 -se realizaron las pruebas de 3.500 metros y de 10 millas marcha, ambas ganadas por el británico George E. Lamer con 14.55.0 minutos y 1.15.57.4 horas, respectivamente. En los JJ.OO. de Estocolmo 1912, la prueba de marcha realizada fue de 10 km., la que fue ganada por el canadiense George Goulding con 46.28.4 minutos.

    A nivel olímpico, las pruebas de 50 y 20 km. de varones, se realizan por primera vez en los Juegos de Los Ángeles 1932 y Melbourne 1956, respectivamente. El primer triunfador olímpico en 50 km. fue el británico Thomas G. Green con 4.50.10 horas y en 20 km. el soviético Leonid V. Spirin con 1.31.27.4 horas.

    Los primeros antecedentes oficiales de participación femenina en esta especialidad corresponden a la canadiense Annie Miller, que en noviembre de 1960 registró 9.47 minutos en la distancia de una milla (1.609 m). La especialidad marcha atlética femenina es incorporada al programa olímpico recién en los Juegos de Barcelona 1992. Ganadora de la prueba de 10 km. en pista fue la atleta de China Chen Yueíing con un tiempo de 44.32 minutos.

    En los JJ.OO. de París 2024, las pruebas oficiales marcha serán los 20 km. en ruta de mujeres e igual distancia en hombres.

    Además, se incorpora la prueba “Relevo Mixto de Maratón de Marcha”, con un equipo conformado por una mujer y hombre que alternativamente recorrerán una distancia ligeramente superior a 10 k. cada uno hasta completar los 42.195 metros.

    El récord mundial de 20 km. de hombres en ruta, de 1.16.36 horas pertenece al japonés Yusuke Susuki establecido el 15 de mayo de 2025 y el de mujeres, de 1.23.29 horas a la japonesa Jiayu Yang, registro logrado el 23 de marzo de 2021.

Referencias: – Le Floc´hmoan, J. (1965). “La génesis de los deportes”. Editorial Labor S.A. Barcelona. – Quercetani, R. (1992). “Historia del atletismo mundial 1860-1991”. Editorial Debate. Madrid.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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