

No os dejéis seducir: no hay retorno alguno.
El día está a las puertas, hay ya viento nocturno: no vendrá otra mañana.
No os dejéis engañar con que la vida es poco.
Bebedla a grandes tragos porque no os bastará cuando hayáis de perderla.
No os dejéis consolar. Vuestro tiempo no es mucho.
El lodo, a los podridos. La vida es lo más grande: perderla es perder todo.