La orientación astronómica del monumento

    Las piedras de Stonehenge están ordenadas en función de los solsticios y equinoccios, lo que demuestra que se conocían los ápsides estacionales. ¿Eran esos conocimientos aprovechados por los reyes-sacerdotes en beneficio de su pueblo, eminentemente agrícola? Al menos la siembra y la cosecha estaban estrechamente relacionadas con esas fechas. Para calcular los valores astronómicos hubiera sido imprescindible contar con unos conocimientos avanzados. Y ello significaría que Stonehenge habría sido un observatorio prehistórico. Lo cierto es que no se tiene ni la más remota idea de para qué servía el recinto. En cualquier caso, es muy poco probable que la disposición de las piedras sea fortuita. Es demasiado exacta para eso. El punto de ascenso más septentrional del Sol depende de la latitud geográfica y equivale a 51° 11′, valor que fue calculado u obtenido mediante observación absolutamente precisa para Stonehenge.

    La determinación exacta era importantísima para el posicionamiento de las piedras, porque sólo así se podían establecer con exactitud las otras funciones. Según esta explicación, Stonehenge sería una especie de calendario para predecir los cambios de estación.

Stonehenge en la mitología

    Por lo que se refiere a la mitología, Stonehenge se suele relacionar con la leyenda del rey Arturo. El arzobispo de la localidad galesa de St. Aspa, Godofredo de Monmouth, escribió que el druida Merlín había trasladado Stonehenge desde Irlanda hasta su emplazamiento actual. Cuenta que el monumento había sido erigido en lo alto del monte Killarus en la Isla Verde por gigantes que habían traído los bloques de piedra desde África.

    El erudito inglés John Aubrey escribió en el siglo XVII que los círculos de piedra eran templos de druidas, y que ellos mismos habían construido y utilizado Stonehenge. Sin embargo, esta hipótesis no tiene fundamento porque cuando aparecieron los druidas el monumento contaba ya con 2.000 años de antigüedad.

    La elección del lugar también resulta interesante. En las proximidades de muchos megalitos de Inglaterra y Gales se han podido observar fenómenos luminosos, luces en la tierra. ¿Serían un presagio o una puerta al inframundo? El profesor Michael Peringer de Ontario, Canadá, apuntó que las luces terrestres están provocadas por campos electromagnéticos muy intensos que pueden alterar la conciencia. Por tanto, ¿es Stonehenge un lugar de culto en todos los sentidos? 

Enigmas de la Humanidad – H. Genzmer / U. Hellenbrand

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