

*Funciones de un chamán: experiencia personal, auxilio, curación.
Desde los albores de la humanidad existen personas cuya función es conservar y transmitir los conocimientos sobre medicina y métodos de curación de los antepasados. En Europa los chamanes viven y ejercen sus funciones de manera oculta porque, según ellos mismos dicen, nuestra sociedad no es lo bastante madura como para entender sus facultades y dones secretos. La gente que acude a los chamanes en busca de ayuda no lo hace públicamente. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce y escribe sobre los rituales curativos chamánicos, cuya eficacia vendría a equivaler a la de la medicina convencional. En Estados Unidos la colaboración entre médicos convencionales y chamanes es cada vez más frecuente, y trabajan conjuntamente en hospitales. La medicina occidental puede aprender de las tradiciones mágicas más antiguas, que perciben la naturaleza como algo vivo y animado y ven las enfermedades como invasoras del cuerpo. Los chamanes dominan métodos que sirven para diagnosticar enfermedades. Hoy en día sienten que su función es la de detectar invasiones nocivas y extirparlas. Mediante estados de trance, los chamanes entran en contacto con maestros y antepasados espirituales, fuerzas animales, plantas, piedras… con todos los elementos. De ahí que la experiencia personal, el auxilio y la curación sean los puntos clave de su trabajo.
*Éxtasis mediante danzas y drogas.
Los chamanes, hombres y mujeres, alcanzan el éxtasis con bailes, y a veces también con drogas. El éxtasis recuerda en muchos casos a la posesión, pero aquí la situación mágica es introducida conscientemente y dirigida de principio a fin. A través de los rituales se manifiestan en los chamanes fuerzas sobrenaturales, para así transformar esos contactos en energías que podrían ser de utilidad. Pero los chamanes no son controlados por los espíritus a los que llaman, sino que son mediadores entre el cielo y la tierra, entre hombres y dioses.
Se trata de un viaje espiritual que los capacita para ver el futuro, guiar a los muertos a su destino y, sobre todo, curar a enfermos para prestar servicio a su comunidad.
Enigmas de la Humanidad – H. Genzmer / U. Hellenbrand