

Un estudio realizado el año 2024 en la Universidad de Harvard demostró que aquellas personas que destinaban más tiempo a la práctica de actividades físicas eran más longevas que el resto. A la vez, aseguraron que la mayor reducción de muerte prematura se produjo en quienes realizan entre 150 y 300 minutos semanales de ejercicios físicos moderados.
Múltiples son los estudios científicos que han abordado los beneficios de la actividad física, independientemente de la edad de quienes la practiquen. Científicos daneses revelaron que seis semanas continuas de ejercicios son necesarias para que el organismo experimente cambios positivos, protegiendo a las personas de enfermedades y contribuyendo a que se mantengan sanas.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “los adultos deben realizar entre 150 y 300 minutos de actividad física moderada por semana o, entre 75 y 150 minutos semanales de ejercicios más intensos”. Y agregan los expertos, “quienes superan esos niveles son los que, por lo general, viven más tiempo”.
Para llegar a estas conclusiones, los investigadores analizaron a más de 166 mil adultos que informaron, mediante cuestionarios, sobre las actividades de tiempo libre realizadas a lo largo de 30 años, estudio que fue publicado en la revista académica Circulation de la Asociación Estadounidense del Corazón, y que permitió establecer una relación entre el tiempo e intensidad del ejercicio y la tasa de mortalidad de las personas.
Concluyeron que: “La mayor reducción de muerte prematura se produjo en las personas que declararon realizar entre 150 y 300 minutos semanales de actividad física vigorosa o entre 300 y 600 minutos de actividad física moderada, o una mezcla equivalente entre ambas”.
Al respecto, Dong Hoon Lee, investigador del Departamento de Nutrición de la Escuela de Salud Pública de Harvard, uno de los autores del estudio, precisó que se considera como actividad moderada la caminata, cortar el césped, jugar tenis, mientras que como actividades vigorosas se puede incluir el trotar o jugar fútbol. Al mismo tiempo señaló que: “la actividad física fortalece la salud mental, libera el estrés, mejora la calidad del sueño y ayuda a superar situaciones adversas. Que hace 20 siglos los romanos se percataron de esta relación entre salud física y mental, lo que está representado en una frase en latín tomada de uno de antiguos poemas y que refleja este vínculo virtuoso “Mens sana in corpore sano” (Mente sana en cuerpo sano).
En consecuencia, los deportes y las actividades físicas practicadas a una intensidad moderada y con una frecuencia de tres a cinco sesiones por semana, no solamente reportan beneficios para la salud física de las personas, sino también relajan, generan satisfacción, fortalecen la autoestima, ayudan a vencer problemas de salud mental y contribuyen al logro de una mejor calidad de vida.
Finalmente, al cerrar este breve artículo cabe tener presente una frase del destacado cardiólogo Kenneth Cooper, que también es válida para nuestra sociedad. “El ciudadano medio estadounidense se pasa veinte años perdiendo la condición física y después la quiere recuperar en veinte días”.