*El Diablo es mujer

    El libro Malleus Maleficarum, también llamado El martillo de las brujas, recomendaba el más despiadado exorcismo contra el demonio que lleva tetas y pelo largo.

    Dos inquisidores alemanes, Heinrich Kramer y Jakob Sprenger, escribieron, por encargo del papa Inocencio VIII, este fundamento jurídico y teológico de los tribunales de la Santa Inquisición.

    Los autores demostraban que las brujas, harén de Satán, representaban a las mujeres en estado natural, porque toda brujería proviene de la lujuria carnal, que en las mujeres es insaciable. Y advertían que esos seres de aspecto bello, contacto fétido y mortal compañía encantaban a los hombres y los atraían, silbidos de serpiente, colas de escorpión, para aniquilarlos.

    Este tratado de criminología aconsejaba someter a tormento a todas las sospechosas de brujería. Si confesaban, merecían el fuego. Si no confesaban también, porque solo una bruja, fortalecida por su amante el Diablo en los aquelarres, podía resistir semejante suplicio sin soltar la lengua.

El papa Honorio III había sentenciado:

—Las mujeres no deben hablar. Sus labios llevan el estigma de Eva, que perdió a los hombres. Ocho siglos después, la Iglesia católica les sigue negando el púlpito.

    El mismo pánico hace que los fundamentalistas musulmanes les mutilen el sexo y les tapen la cara. Y el alivio por el peligro conjurado mueve a los judíos muy ortodoxos a empezar el día susurrando: —Gracias, Señor, por no haberme hecho mujer.

*Homenajes

    Hoy es el Día de la mujer.

    A lo largo de la historia, varios pensadores, humanos y divinos, todos machos, se han ocupado de la mujer, por diversas razones:

• Por su anatomía

Aristóteles: La mujer es un hombre incompleto.

Santo Tomás de Aquino: La mujer es un error de la naturaleza, nace de un esperma en mal estado.

Martín Lutero: Los hombres tienen hombros anchos y caderas estrechas. Están dotados de inteligencia. Las mujeres tienen hombros estrechos y caderas anchas, para tener hijos y quedarse en casa.

• Por su naturaleza

Francisco de Quevedo: Las gallinas ponen huevos y las mujeres, cuernos.

San Juan Damasceno: La mujeres una burra tozuda.

Arthur Schopenhauer: La mujer es un animal de pelo largo y pensamiento corto.

• Por su destino

Dijo Yahvé a la mujer, según la Biblia: Tu marido te dominará.

Dijo Alá a Mahoma, según el Corán: Las buenas mujeres son obedientes.

    Fuente: Eduardo Galeano

 

   

   

   

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