Algarabía

    Todos conocen esta palabra con el sentido de ‘gritería confusa de varias personas que hablan al mismo tiempo’, como un grupo de niños jugando en un recreo escolar, una reunión de señoras en una liquidación de comercio o un grupo de corredores durante una sesión bursátil.

    Sin embargo, son menos los que saben que algarabía significa también ‘lengua árabe’. La palabra proviene del árabe hispánico al’arabíyya y este, del árabe clásico arabiyyah. Cabe pensar que durante el dominio árabe, a los cristianos les debió haber parecido una verdadera algarabía la lengua incomprensible de los invasores moros, por lo que el nombre de ese idioma pasó a ser usado para referirse a cualquier vocerío confuso.

Extravagante

    Que es una originalidad excesiva, que es diferente de lo generalmente aceptado como común, normal. Tiene un parentesco semántico con excéntrico, etimológicamente ‘el que se aparta del centro’. Un ejemplo moderno lo encontramos La fiesta del chivo (2000)de Vargas Llosa:

Tampoco había sentido en sus oídos, jamás, esa extravagante sinfonía de bocinazos, voces, músicas, ladridos, frenazos, que entraba por las ventanas…

    La palabra nos llegó del latín vulgar extravagans, extravagantis, que a su vez se formó en esa lengua a partir de la preposición extra ‘fuera de’, ‘más allá de’ y del adjetivo văgŭs ‘vagabundo’, ‘inconstante’.

    En castellano no aparece en los corpus desde los inicios del idioma, sino apenas en el siglo XV, cuando, en el Esopete ystoriado (1482), se habla de fábulas extravagantes, como una categoría que incluye algunas de las fábulas de Esopo. 

Chiste

    Los cuentos ‘agudos y graciosos’ —frecuentemente con connotaciones picarescas o abiertamente sexuales— se contaban en otras épocas en voz baja, entre cuchicheos, sobre todo en presencia de personas del sexo opuesto, un recato que antes era mucho más acentuado que hoy.

    Para designar estas historias, al comienzo obscenas, surgió la palabra chiste, derivada del verbo chistar. En los orígenes de nuestra lengua, este verbo tenía el significado de cuchichear ‘hablar en voz baja’ o también ‘emitir un sonido con intención de hablar’. Chistar es una voz de formación onomatopéyica que proviene del sonido sst o chst, para llamar a las personas o para imponer silencio. Chiste aparece documentado en castellano desde el siglo XIII con Berceo, bajo la forma chista y, por el contexto, vemos que se refería a historia obscenas:

“Mostrad el Pater noster a vuestras creaturas. Castigad que lo digan yendo por las pasturas, Mas vale digan esso, que chistas e locuras, Ca suelen tales mozos fablar muchas orruras”

    El carácter obsceno de los primeros chistes aparece también en el portugués de Camões, como vemos en este verso de la Comedia del rey Seleuco, en la cual el chiste aparece como una canción lasciva: Mande-lhe cantar un chiste. Chiste não que es desonesto, E não tem esses extremos, Outro canto mais modesto.

Fuente: Origen de las palabras. Ricardo Soca

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