**Hoy

    En este día, como en hoy vamos al cine. Con frecuencia, los hablantes trataron de escapar de la brevedad de un vocablo tan importante, como hicieron los franceses con su aujourd’hui, que se formó con las palabras de ‘al día de hoy’, que también empleamos en castellano cuando decimos hoy en día para significar ‘en la actualidad’. Sin embargo, también hacemos eso usando solo hoy: La pintura de hoy es mucho menos normativa que la de hace un siglo.

    Esto lo vemos también en los poemas de Berceo y en documentos administrativos de esa época (s. XIII), cuando se decía hoy día para significar simplemente ‘hoy’. En El sacrificio de la misa, Berceo usa oy in dia.

    Se trata de un adverbio procedente del latín hŏdĭe,  contracción de hoc die ‘este día’, que se extendió a todas las lenguas romances, con variadas formas, para expresar el día en que se está hablando. En alguna época mantuvo el carácter bisilábico del latín clásico, en el latín vulgar fue oie, en algunos romances hispánicos fue primero oï, más tarde oe. Corominas señala que en aragonés y en leonés se dijo huey y también hué. En el portugués actual es hoje; en catalán, avui; en valenciano, hui; en italiano oggi.

    Cabe observar la semejanza del latín hŏdĭe,  con el alemán heute, procedente del alto alemán medio hiute, y en el alto alemán antiguo hiutu.

**Faisán

    Ave del tamaño de un gallo, con un penacho de plumas en la cabeza, cola muy larga, plumaje de vivos colores. Se distinguen treinta especies distribuidas en cince grupos, pero el más común es el Phasianus colchicus, cuya carne es muy apreciada. En Estados Unidos se cría en granjas y después se lo libera en los bosques para diversión de los cazadores.

    El nombre de esta ave aparece por primera vez en castellano en El conde Lucanor (1335), proveniente del occitano antiguo latín phasianus y este, este del latín phasiānus, y este del gr. Φασιανός (Phasianós); literalmente ‘del Fasis’, río de la Cólquide donde los helenos conocieron estas aves.

    Entre veinte y treinta razas de faisanes son originarias de Asia, desde China hasta los Urales, aunque en la actualidad ya se extienden por toda Europa y América.

    El macho tiene unos noventa centímetros de largo, con cabeza roja y sin plumas, pero con un apéndice carnoso como las gallinas comunes. Suele aparearse en la misma época con tres hembras, que empollan unos diez huevos en un período de tres o cuatro semanas. Muchas de sus variedades están hoy en peligro de extinción.

**Desdén

    Indiferencia y desatención que refleja menosprecio y poca estima para con una persona o cosa, como podemos ver en este fragmento de la novela de Arturo Uslar Petri La visita en el tiempo (1990).

“Después de Granada se me dio otra tarea más difícil. Después de Lepanto no ha habido para mí sino alejamiento y desdén”

    Desdeñar está presente en Berceo, derivado del latín dedĭgnari, con el significado de ‘rechazar por indigno’ que, con ligeras diferencias morfológicas, está presente en todas las lenguas romances, según afirma Corominas (1980), quien agrega también existió en español, en los siglos XV y XVI, la forma desdeño.

    Todas estas palabras provienen del latín dignŭs, que cambió en el Cid a dinno: Esta batalla el Criador la fera e vos, tan dinno que con el avedes part (vs. 2362/3). Esta nn, que en la Edad Media solía representar en muchos casos el fonema nasal palatal que hoy graficamos con la letra -ñ-, presente es desdeñar.

Fuente: Origen de las palabras. Ricardo Soca

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