

La amiga estupenda (título original: L’amica geniale, 2011) es la primera novela de la tetralogía napolitana de Elena Ferrante, conocida como la saga de Dos amigas. Se trata de un retrato intenso y realista de la amistad entre dos mujeres desde la infancia hasta la adolescencia, ambientado en un barrio pobre de Nápoles en la posguerra (años 50).
Estructura y narración
La novela comienza con un prólogo en el presente: Elena Greco (Lenù), de unos 66 años y viviendo en Turín, recibe una llamada del hijo de su amiga Lila, quien ha desaparecido sin dejar rastro y ha borrado todo vestigio de su existencia. Enfurecida, Lenù decide escribir su historia común, rompiendo una promesa anterior de no hacerlo. La narración retrocede entonces a la infancia de ambas en los años 50.
El libro se divide en dos partes principales:
La historia de Don Achille: Infancia en la escuela primaria.
La historia de los zapatos: Adolescencia y transición a la juventud.
Protagonistas principales
Elena Greco (Lenù): Narradora de la historia. Es una niña (y luego adolescente) estudiosa, ansiosa, insegura y disciplinada. Procede de una familia humilde; su madre es coja y habla en dialecto, algo que Lenù rechaza. Se esfuerza por destacar en la escuela para escapar del destino del barrio.
Raffaella Cerullo (Lila o Lina): La “amiga estupenda” (o “genial”). Intrépida, rebelde, brillante, orgullosa y de carácter fuerte. Es valiente y astuta, pero también impredecible. Aunque es muy inteligente, abandona pronto los estudios formales.
Ambas nacen en agosto de 1944 en un barrio obrero violento de Nápoles, marcado por la pobreza, la Camorra, las deudas, las peleas y la ley del más fuerte. Son las mejores alumnas de su clase, pero sus personalidades opuestas las complementan y rivalizan al mismo tiempo: Lenù admira y teme a Lila, mientras que Lila parece necesitar a Lenù como espejo y estímulo.
Trama principal
La historia sigue su amistad desde que son niñas pequeñas. Un incidente con muñecas marca el inicio de su vínculo: un rito de valentía que las une. Juntas enfrentan el entorno hostil del barrio, con familias numerosas, violencia cotidiana, figuras temibles como Don Achille (un usurero) y otros vecinos que representan diferentes roles sociales.
A lo largo de la novela:
Comparten sueños de escapar del barrio (inicialmente fantasean con ser escritoras).
Experimentan los cambios de la pubertad, los primeros amores, las presiones sociales y las limitaciones de género y clase.
Sus caminos comienzan a divergir: una prioriza los estudios para ascender socialmente, mientras la otra explora otras vías más pragmáticas o arriesgadas, como el trabajo manual o el matrimonio temprano.
La amistad es compleja, ambivalente y a menudo tempestuosa: hay admiración, competencia, celos, apoyo mutuo y una interdependencia profunda. Lila es vista como la más “brillante” y audaz, pero Lenù es quien narra y reflexiona.
El telón de fondo es el Nápoles de mediados del siglo XX: la reconstrucción posbélica, las transformaciones sociales, el machismo, la pobreza y la violencia que impregnan todo. El barrio no es solo escenario, sino un personaje más, con un coro de familias y vecinos que influyen en sus vidas.