Peligro. Posibilidad o probabilidad de sufrir algún daño o perjuicio. En economía y finanzas, la posibilidad de que un banco no reciba los préstamos que hizo a sus clientes en el plazo debido o, de un modo más general, la posibilidad de que un activo pierda valor debido a las oscilaciones de los mercados financiero y bursátil. Las compañías de seguros fijan los precios de sus primas en función de la probabilidad de tener que resarcir un daño sufrido por un cliente.
El origen de la palabra es incierto. El Diccionario de la lengua española (DLE) remite a un supuesto “antiguo riesco” del que no encontramos rastros en ningún corpus. Corominas (1980) cree “probable” que tenga origen en risco con el significado de ‘peñasco escarpado’, por el peligro que supone para el montañista que escala esos lugares.
La palabra tiene sus equivalentes en el portugués risco, en el catalán risc y en el italiano rischio. El Trésor de la langue française informatisé y el diccionario brasilero Houaiss Eletrônico respaldan la propuesta de Corominas y ven su origen en el español risco ‘peñasco escarpado’. Du Cange, estudioso de latín medieval, señala un caso de risecum en 1260 en Bolonia, con el significado de ‘lo que corta’, proveniente del significado ‘roca escarpada’.
Genuino
Auténtico, legítimo, verdadero, característico: Los expertos dictaminaron que el dibujo de Leonardo da Vinci hallado en el museo es genuino. Decimos asimismo que una persona es genuina, cuando es auténtica, en el sentido de que se muestra tal cual es, sin fingimientos.
La raíz indoeuropea genu-, que significaba ‘rodilla’, no entró en nuestra lengua como nombre de esa parte de la pierna, pero sí está presente en la forma como llamamos al acto de arrodillarse: genuflexión, del latín genu flexio ‘doblar la rodilla’. También está presente en el francés genou, en el italiano ginocchio y en el catalán genoll, todas las cuales significan ‘rodilla’.
Otra de las palabras derivadas de genu- es genuino. Proviene de una antigua costumbre de los etruscos, heredada por los romanos, por la cual un padre ponía a su hijo recién nacido sobre la rodilla para expresar que lo reconocía como suyo, o sea, declararlo genuino.
Rocambolesco
Circunstancia o hecho extraordinario, exagerado o inverosímil. La palabra proviene del nombre de Rocambole, un personaje de ficción creado por el vizconde Pierre-Alexis de Ponson du Terrail (1829-1871), un prolífico escritor francés que produjo 73 volúmenes en un período de veinte años.
Este autor, que firmaba sus obras como George Bruck, marcó, en la literatura francesa, la transición de la antigua novela gótica a la moda de las historias de aventuras heroicas, generalmente protagonizadas, en su caso, por un aventurero de nombre Rocambole, siempre arriesgadas y muy frecuentemente inverosímiles.
¿De dónde tomó el autor ese nombre que suena tan poco francés para su personaje? Corominas (1980) encontró que en Francia se documenta desde 1680 una especie de ajo de ese nombre, por lo que el vocablo tendría también la acepción figurada de ‘el atractivo, la sal de un hecho o de una historia’. Es posible que el nombre del ajo rocambole proviniera del vocablo alemán dialectal Rockenbolle, registrado en el diccionario de Grimm como el nombre de la misma planta.
El Trésor de la Langue Française Informatisé (online) confirma este origen y agrega que la voz alemana estaría compuesta por Rocken (centeno) y Bolle, una forma dialectal de ‘cebolla’, que en el alemán general se llama Zwibel.