

No. Que un padre o una madre sea deportista de alto nivel no significa que alguno de sus hijos necesariamente vaya a convertirse en deportista de nivel mundial. La genética puede aumentar ciertas probabilidades, pero no determina el resultado.
Hay que separar tres componentes: genética, ambiente y decisión personal.
1. ¿Qué puede heredar un hijo?
Un deportista de élite puede transmitir variantes genéticas relacionadas con características que son importantes en determinadas disciplinas:
estatura y longitud de las extremidades; proporción de fibras musculares rápidas y lentas; capacidad aeróbica y respuesta cardiovascular; potencia y velocidad; coordinación y características neuromusculares; composición corporal; capacidad de recuperación y adaptación al entrenamiento.
Pero no se hereda “el talento deportivo” como una característica única. El rendimiento deportivo es extremadamente complejo y depende de muchos genes, cada uno con efectos generalmente pequeños, además del ambiente.
2. Un ejemplo muy interesante
Si un padre es campeón mundial de 100 metros, su hijo puede recibir algunas características favorables para la velocidad. Pero eso no significa que vaya a ser velocista.
El hijo podría: no tener la misma combinación genética; desarrollar otras capacidades; no disfrutar del atletismo; elegir otro deporte; no tener las mismas oportunidades de entrenamiento; sufrir lesiones;
simplemente no poseer las características necesarias para alcanzar la élite.
Y puede ocurrir lo contrario: hijos de padres que nunca fueron deportistas destacados pueden convertirse en campeones mundiales.
3. Entonces, ¿qué aumenta realmente la probabilidad?
Lo interesante es que los hijos de deportistas de alto nivel pueden recibir dos herencias simultáneas: Herencia biológica + herencia cultural.
La segunda puede ser extraordinariamente importante. Un hijo de deportistas puede crecer desde pequeño en un ambiente donde existan: conocimiento sobre entrenamiento; alimentación adecuada; disciplina; comprensión de la competición; acceso a instalaciones y entrenadores; modelos de conducta;
apoyo familiar; conocimiento para evitar errores; contacto temprano con el deporte.
Por eso, cuando vemos familias con varios deportistas extraordinarios, no podemos atribuirlo exclusivamente a los genes.
4. ¿Hay evidencia de que los hijos de atletas tengan mayor probabilidad?
Sí. Los estudios sobre heredabilidad del rendimiento y de sus componentes muestran que muchas características relacionadas con el rendimiento físico tienen un componente genético importante. Pero la heredabilidad no significa destino individual.
Por ejemplo, si una característica tiene una heredabilidad determinada en una población, eso no significa que podamos decir qué porcentaje del rendimiento de una persona concreta proviene de sus genes. Esta distinción es fundamental.