{"id":4000,"date":"2024-12-07T21:58:39","date_gmt":"2024-12-08T00:58:39","guid":{"rendered":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/?p=4000"},"modified":"2024-12-07T21:58:43","modified_gmt":"2024-12-08T00:58:43","slug":"4000","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/2024\/12\/07\/4000\/","title":{"rendered":""},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-cover alignfull\" style=\"padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;min-height:635px;aspect-ratio:unset;\"><span aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-cover__background has-background-dim-80 has-background-dim\"><\/span><img decoding=\"async\" class=\"wp-block-cover__image-background wp-image-168\" alt=\"\" src=\"https:\/\/elreportivodeolimpia.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/sports-tools.jpg\" data-object-fit=\"cover\"\/><div class=\"wp-block-cover__inner-container is-layout-flow wp-block-cover-is-layout-flow\">\n<div class=\"wp-block-media-text alignfull is-stacked-on-mobile is-vertically-aligned-center\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/10-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4001 size-full\" srcset=\"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/10-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/10-300x169.jpg 300w, https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/10-768x432.jpg 768w, https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/10-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/10.jpg 1920w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n\n\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 Las crisis existenciales no afectan a los lugares ni a los tiempos. Solamente afectan a las personas. Es necesario tener esto en cuenta al tratar de entender la realidad que nos afecta y que hace referencia a finanzas, empresas, trabajo, instituciones y comunidades, que trae como consecuencia indeseada mal humor, bolsones de pobreza y rebeliones inesperadas.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 Cicer\u00f3n se quejaba de lo mismo hace un poco m\u00e1s de dos mil a\u00f1os, cuando exclamaba: \u201cO tempora, o mores\u201d (tiempos y costumbres), a\u00f1orando igualmente un mejor pasado. El fil\u00f3sofo, maestro y jurisconsulto romano se anticipaba as\u00ed a lo que hoy nos acontece y que muchos atribuyen a la fatalidad del desempleo, de la baja de la producci\u00f3n, de la inflaci\u00f3n y de las estructuras pol\u00edticas, de la inmigraci\u00f3n, del exceso de turistas y otros etc\u00e9teras. Todo lo que afecta al hombre es por causa de los propios hombres, que, en lugar de gobernar la naturaleza con sabidur\u00eda, lo hacen con negligencia e incluso con villan\u00eda. En lugar de dirigir la naturaleza hacia el hombre, lo hacen al rev\u00e9s. Y el error multiplicado desemboca en lo que llamamos ruina ecol\u00f3gica, caos sist\u00e9mico o simplemente bancarrota moral.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 No hay crisis econ\u00f3mica ni en Europa, ni en Am\u00e9rica. Nunca hab\u00eda habido mayor cantidad de bienes y servicios que los que hoy tenemos. Lo que hay es d\u00e9ficit moral en las personas todas, dirigentes y dirigidos. El ansia irreprimible de poder y de dinero dificulta el cultivo de los criterios morales. Unos y otros hacemos poco esfuerzo por perseguir lo que es bueno para todos, pretendiendo hacer solo lo que es bueno para uno mismo o para sus parientes y amigos. El resultado est\u00e1 a la vista: desorden, confusi\u00f3n de roles, corrupci\u00f3n, violencia, latrocinio, violaci\u00f3n y todo el resto de \u201cmandamientos\u201d quebrados.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 Y aunque suene a extra\u00f1o, me atrevo a decir que a\u00fan quedan los otros mandamientos, los que se refieren a la relaci\u00f3n del hombre con Dios, que han sido igualmente defenestrados, lo que, unido al desconcierto moral, produce el caos que llamamos\u201d crisis social, pol\u00edtica y econ\u00f3mica\u201d del mundo. Est\u00e1 claro que la crisis que todos reconocemos no es una fatalidad sin origen conocido, es simplemente un pecado con todas sus letras y consecuencias que se comete en los hogares y las escuelas, donde se puede moralizar. Cuando el hombre se olvida de Dios, termina olvid\u00e1ndose tambi\u00e9n del hombre y de la naturaleza. Lo dijo hace unas d\u00e9cadas un santo pont\u00edfice de la Iglesia. No hay que desesperar, todo tiene arreglo. No es f\u00e1cil, ni r\u00e1pido, ni barato. Tenemos que encargar a padres y madres que eduquen a sus hijos, a maestros e instructores que orienten a sus pupilos, a inventores, comerciantes y agricultores que sirvan bien y cobren lo que es justo, a los creyentes que crean de verdad y ajusten creencia y moral y, finalmente, si es posible encontrar algunos buenos candidatos que nos gobiernen con sabidur\u00eda, prudencia, fortaleza y templanza, mejor que mejor.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 Efectivamente la crisis de nuestro tiempo tiene remedio, pero habr\u00e1 que tener paciencia hasta que se eduquen nuevas generaciones. En treinta o cuarenta a\u00f1os m\u00e1s, es posible que se arregle un poco el mundo, aunque ciertamente ser\u00e1 dif\u00edcil, costoso y sufrido, si no le ponemos remedio en los hogares, las escuelas, los campos, los regimientos y las iglesias. As\u00ed de sencillo y tambi\u00e9n as\u00ed de dif\u00edcil. Educar significa llevar a los ni\u00f1os y a los j\u00f3venes hacia metas m\u00e1s altas de humanidad con visi\u00f3n larga de un destino honorable. Si arreglamos al mismo tiempo hogares y escuelas, es posible que algo cambie para bien de todos. El mundo necesita padres y maestros buenos, sabios y vocacionados. Todo lo dem\u00e1s vendr\u00e1 por a\u00f1adidura.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\"><\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n<div class=\"has-text-align-right wp-block-post-date has-text-color has-ast-global-color-5-color has-background has-vivid-red-background-color has-medium-font-size\"><time datetime=\"2024-12-07T21:58:39-03:00\">7\/Dic\/2024<\/time><\/div><\/div><\/div>\n<\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":2,"featured_media":4001,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"plain-container","ast-site-content-layout":"normal-width-container","site-content-style":"unboxed","site-sidebar-style":"unboxed","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"disabled","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"disabled","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-4000","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-novedades"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4000","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4000"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4000\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4002,"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4000\/revisions\/4002"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4001"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4000"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4000"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4000"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}