{"id":7176,"date":"2026-07-10T22:20:12","date_gmt":"2026-07-11T01:20:12","guid":{"rendered":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/?p=7176"},"modified":"2026-07-11T20:37:38","modified_gmt":"2026-07-11T23:37:38","slug":"7176","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/2026\/07\/10\/7176\/","title":{"rendered":""},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-cover alignfull\" style=\"padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;min-height:635px;aspect-ratio:unset;\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-block-cover__image-background wp-image-168\" alt=\"\" src=\"https:\/\/elreportivodeolimpia.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/sports-tools.jpg\" data-object-fit=\"cover\"\/><span aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-cover__background has-background-dim-80 has-background-dim\"><\/span><div class=\"wp-block-cover__inner-container is-layout-flow wp-block-cover-is-layout-flow\">\n<div class=\"wp-block-media-text alignfull is-stacked-on-mobile is-vertically-aligned-center\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/9-2-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7198 size-full\" srcset=\"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/9-2-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/9-2-300x169.jpg 300w, https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/9-2-768x432.jpg 768w, https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/9-2-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/9-2.jpg 1920w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La ni\u00f1a &#8211; Donald Barthelme<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo primero que hizo mal la ni\u00f1a fue arrancar hojas de sus libros, de modo que pusimos por norma que, cada vez que arrancara una hoja de alg\u00fan libro, ten\u00eda que pasar cuatro horas sola en su habitaci\u00f3n con la puerta cerrada. Sol\u00eda arrancar alrededor de una hoja por d\u00eda, al principio, de modo que la norma funcion\u00f3 bastante bien, aunque el llanto y los alaridos procedentes del otro lado de la puerta cerrada nos pon\u00edan nerviosos. Razonamos que era el precio que deb\u00edamos pagar o al menos una parte de ese precio. Entonces, al aumentar su fuerza, empez\u00f3 a arrancar dos hojas de una vez; eso supon\u00eda pasar ocho horas sola en su habitaci\u00f3n, con la puerta cerrada, con lo cual se duplicaron las molestias para todos, pero no dej\u00f3 de hacerlo y, a medida que fue pasando el tiempo, comenz\u00f3 a haber d\u00edas en los que arrancaba tres o cuatro hojas, con que ten\u00eda que estar sola en su habitaci\u00f3n hasta diecis\u00e9is horas seguidas, pero eso imped\u00eda una alimentaci\u00f3n normal y preocupaba a mi esposa. Sin embargo, a m\u00ed me parec\u00eda que, si establec\u00edas una norma, ten\u00edas que cumplirla, ser coherente, porque, si no, se hac\u00edan una idea equivocada. Ella ten\u00eda unos catorce o quince meses en ese momento. A menudo, claro est\u00e1, se quedaba dormida al cabo de una hora de chillar, m\u00e1s o menos: una bendici\u00f3n. Su habitaci\u00f3n era muy bonita, con un precioso caballito de balanc\u00edn de madera y casi un centenar de mu\u00f1ecos y animalitos de peluche. Hab\u00eda much\u00edsimas cosas para hacer en esa habitaci\u00f3n, si uno administraba el tiempo sabiamente, rompecabezas y cosas as\u00ed. Por desgracia, a veces, cuando abr\u00edamos la puerta, ve\u00edamos que, mientras estaba dentro, hab\u00eda arrancado m\u00e1s hojas de m\u00e1s libros y hab\u00eda que sumar esas p\u00e1ginas al total, para ser justos.La ni\u00f1a se llamaba Zara Banda. Le dimos un poco de nuestro vino, rojo, blanco y azul y hablamos seriamente con ella, pero no sirvi\u00f3 de nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">He de reconocer que lleg\u00f3 a ser muy h\u00e1bil. Si te acercabas a ella, adonde estaba jugando en el suelo, en las raras ocasiones en las que sal\u00eda de su habitaci\u00f3n, y ten\u00eda un libro abierto a su lado y te pon\u00edas a observarlo, parec\u00eda que estaba perfecto, pero, si lo mirabas con m\u00e1s detenimiento, te dabas cuenta de que a alguna hoja le hab\u00edan arrancado una esquinita, que f\u00e1cilmente pod\u00eda pasar por desgaste natural, aunque yo sab\u00eda lo que hab\u00eda hecho: hab\u00eda arrancado esa esquinita y se la hab\u00eda tragado. Hab\u00eda que tenerlo en cuenta y as\u00ed se hac\u00eda. Son capaces de cualquier cosa con tal de llevarte la contraria. Mi esposa dec\u00eda que tal vez fu\u00e9ramos demasiado estrictos y que la ni\u00f1a estaba perdiendo peso, pero le hice notar que la ni\u00f1a ten\u00eda una larga vida por delante y deb\u00eda vivir en el mundo con otras personas, deb\u00eda vivir en un mundo en donde hab\u00eda muchas, much\u00edsimas normas y que, si no aprend\u00eda a respetar esas normas, quedar\u00eda excluida, sin car\u00e1cter, y todos la rechazar\u00edan y la condenar\u00edan al ostracismo. Lo m\u00e1ximo que la tuvimos en la habitaci\u00f3n fueron ochenta y ocho horas seguidas, que concluyeron cuando mi esposa sac\u00f3 la puerta de sus goznes con una palanca, aunque la ni\u00f1a segu\u00eda debi\u00e9ndonos doce horas, porque ten\u00eda que compensar veinticinco hojas. Volv\u00ed a colocar la puerta en sus goznes, a\u00f1ad\u00ed una cerradura grande, que solo se abr\u00eda con una tarjeta magn\u00e9tica que se introduc\u00eda en una ranura, y me guard\u00e9 la tarjeta. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, la situaci\u00f3n no mejor\u00f3. La ni\u00f1a sol\u00eda salir de su habitaci\u00f3n como un murci\u00e9lago del infierno, abalanzarse hacia el libro m\u00e1s cercano, Luna de buenas noches o el que fuera, y ponerse a arrancarle hojas a espuertas. Quiero decir que era capaz de esparcir treinta y cuatro hojas de Luna de buenas noches por el suelo en diez segundos, adem\u00e1s de las tapas. Empec\u00e9 a preocuparme un poco. Cuando me puse a sumar su deuda en t\u00e9rminos de horas, me di cuenta de que no iba a salir de su habitaci\u00f3n hasta 1992, por lo menos. Adem\u00e1s, estaba bastante p\u00e1lida. Llevaba varias semanas sin ir al parque. Ten\u00edamos en nuestras manos algo as\u00ed como una crisis \u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La resolv\u00ed declarando que estaba bien arrancar hojas de los libros y, adem\u00e1s, que estaba bien haber arrancado hojas de los libros en el pasado. Es una de las ventajas de ser padre: que tienen muchos recursos, todos buen\u00edsimos. La ni\u00f1a y yo nos sentamos en el suelo de lo m\u00e1s contentos, uno al lado del otro, a arrancar las hojas de los libros y, de vez en cuando, simplemente para divertirnos, salimos a la calle y destrozamos juntos algunos parabrisas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n<\/div><\/div>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":2,"featured_media":7198,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"plain-container","ast-site-content-layout":"normal-width-container","site-content-style":"unboxed","site-sidebar-style":"unboxed","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"disabled","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"disabled","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-7176","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-poesia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7176","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7176"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7176\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7199,"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7176\/revisions\/7199"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7198"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7176"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7176"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7176"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}