{"id":7669,"date":"2026-10-09T12:40:45","date_gmt":"2026-10-09T15:40:45","guid":{"rendered":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/?p=7669"},"modified":"2026-10-09T12:40:48","modified_gmt":"2026-10-09T15:40:48","slug":"7669","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/2026\/10\/09\/7669\/","title":{"rendered":""},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-cover alignfull\" style=\"padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;min-height:635px;aspect-ratio:unset;\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-block-cover__image-background wp-image-168\" alt=\"\" src=\"https:\/\/elreportivodeolimpia.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/sports-tools.jpg\" data-object-fit=\"cover\"\/><span aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-cover__background has-background-dim-80 has-background-dim\"><\/span><div class=\"wp-block-cover__inner-container is-layout-flow wp-block-cover-is-layout-flow\">\n<div class=\"wp-block-media-text alignfull is-stacked-on-mobile is-vertically-aligned-center\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/8-1-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7670 size-full\" srcset=\"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/8-1-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/8-1-300x169.jpg 300w, https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/8-1-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/8-1-768x432.jpg 768w, https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/8-1.jpg 1920w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El arte y la realidad \/2<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eraclio Zepeda hizo el papel de Pancho Villa en M\u00e9xico insurgente, la pel\u00edcula de Paul Leduc, y lo hizo tan bien que desde entonces hay quien cree que Eraclio Zepeda es el nombre de Pancho Villa para trabajar en cine.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estaban en plena filmaci\u00f3n de esa pel\u00edcula, en un pueblito cualquiera, y la gente participaba en todo lo que ocurr\u00eda, de muy natural manera, sin que el director tuviera arte ni parte. Hac\u00eda medio siglo que Pancho Villa hab\u00eda muerto, pero a nadie le sorprendi\u00f3 que se apareciera por all\u00ed. Una noche, despu\u00e9s de una intensa jornada de trabajo, unas cuantas mujeres se reunieron ante la casa donde Eraclio dorm\u00eda, y le pidieron que intercediera por los presos. A la ma\u00f1ana siguiente, bien tempranito, \u00e9l fue a hablar con el alcalde.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Ten\u00eda que venir el general Villa, para que se hiciera justicia \u2014coment\u00f3 la gente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La realidad es una loca de remate<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">D\u00edgame una cosa. D\u00edgame si el marxismo proh\u00edbe comer vidrio. Quiero saber.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue a mediados de 1970, en el oriente de Cuba. El hombre estaba ah\u00ed, plantado en la puerta, esperando. Me disculp\u00e9, le dije que poco entend\u00eda yo de marxismo, algo nom\u00e1s, alguito, y que mejor consultaba a un especialista en La Habana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Ya me llevaron a La Habana \u2014me dijo\u2014 All\u00e1 me vieron los m\u00e9dicos. Y me vio el comandante. Fidel me pregunt\u00f3: &#8220;Oye, \u00bfy lo tuyo no ser\u00e1 ignorancia?&#8221;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por comer vidrio, le hab\u00edan quitado el carnet de la Juventud Comunista. \u2014Aqu\u00ed, en Baracoa, me hicieron el proceso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tr\u00edgimo Su\u00e1rez era miliciano ejemplar, machetero de avanzada y obrero de vanguardia, de esos que trabajan veinte horas y cobran ocho, siempre el primero en acudir a voltear ca\u00f1a o tirar tiros, pero ten\u00eda pasi\u00f3n por el vidrio: \u2014No es vicio \u2014me explic\u00f3\u2014 Es necesidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando Tr\u00edgimo era movilizado por cosecha o guerra, la madre le llenaba la mochila de comida: le pon\u00eda algunas botellas vac\u00edas, para el almuerzo y la cena y para los postres, tubos de luz en desuso. Tambi\u00e9n le pon\u00eda unas cuantas l\u00e1mparas quemadas, para las meriendas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tr\u00edgimo me llev\u00f3 a la casa, en el reparto Camilo Cienfuegos, de Baracoa. Mientras charl\u00e1bamos, yo beb\u00eda caf\u00e9 y \u00e9l com\u00eda l\u00e1mparas. Despu\u00e9s de acabar con el vidrio, chupaba goloso, los filamentos. \u2014El vidrio me llama. Yo amo el vidrio como amo a la revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tr\u00edgimo afirmaba que no hab\u00eda ninguna sombra en su pasado. \u00c9l nunca hab\u00eda comido vidrio ajeno, salvo una vez, una sola vez, cuando estando muy loco de hambre le hab\u00eda devorado los anteojos a un compa\u00f1ero de trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Cr\u00f3nica de la ciudad de La Habana<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los padres hab\u00edan huido al norte. En aquel tiempo, la revoluci\u00f3n y \u00e9l estaban reci\u00e9n nacidos. Un cuarto de siglo despu\u00e9s, Nelson Vald\u00e9s viaj\u00f3 de Los Angeles a La Habana, para conocer su pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada mediod\u00eda, Nelson tomaba el \u00f3mnibus, la guagua 68, en la puerta del hotel, y se iba a leer libros sobre Cuba. Leyendo pasaba las tardes en la biblioteca Jos\u00e9 Mart\u00ed, hasta que ca\u00eda la noche.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aquel mediod\u00eda, la guagua 68 peg\u00f3 un frenazo en una bocacalle. Hubo gritos de protesta, por el tremendo sacud\u00f3n, hasta que los pasajeros vieron el motivo del frenazo: una mujer muy rumbosa, que hab\u00eda cruzado la calle. \u2014Me disculpan, caballeros \u2014dijo el conductor de la guagua 68, y se baj\u00f3. Entonces todos los pasajeros aplaudieron y le desearon buena suerte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El conductor camin\u00f3 balance\u00e1ndose, sin apuro, y los pasajeros lo vieron acercarse a la muy salsosa, que estaba en la esquina, recostada a la pared, lamiendo un helado. Desde la guagua 68, los pasajeros segu\u00edan el ir y venir de aquella leng\u00fcita que besaba el helado mientras el conductor hablaba y hablaba sin respuesta, hasta que de pronto ella se ri\u00f3, y le regal\u00f3 una mirada. El conductor alz\u00f3 el pulgar y todos los pasajeros le dedicaron una cerrada ovaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero cuando el conductor entr\u00f3 en la helader\u00eda, produjo cierta inquietud general. Y cuando al rato sali\u00f3 con un helado en cada mano, cundi\u00f3 el p\u00e1nico en las masas. Le tocaron la bocina. Alguien se afirm\u00f3 en la bocina con alma y vida, y son\u00f3 la bocina como alarma de robos o sirena de incendios; pero el conductor, sordo, como si nada, segu\u00eda pegado a la muy sabrosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces avanz\u00f3, desde los asientos de atr\u00e1s de la guagua 68, una mujer que parec\u00eda una gran bala de ca\u00f1\u00f3n y ten\u00eda cara de mandar. Sin decir palabra, se sent\u00f3 en el asiento del conductor y puso el motor en marcha. La guagua 68 continu\u00f3 su recorrido, parando en sus paradas habituales, hasta que la mujer lleg\u00f3 a su propia parada y se baj\u00f3. Otro pasajero ocup\u00f3 su lugar, durante un buen tramo, de parada en parada, y despu\u00e9s otro, y otro, y as\u00ed sigui\u00f3 la guagua 68 hasta el final. Nelson Vald\u00e9s fue el \u00faltimo en bajar. Se hab\u00eda olvidado de la biblioteca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" id=\"block-19f60632-e424-4429-af4f-e9a71328b2bb\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n<\/div><\/div>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":2,"featured_media":7670,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"plain-container","ast-site-content-layout":"normal-width-container","site-content-style":"unboxed","site-sidebar-style":"unboxed","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"disabled","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"disabled","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-7669","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sera-verdad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7669","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7669"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7669\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7671,"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7669\/revisions\/7671"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7670"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7669"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7669"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elreportivo.cl\/olimpia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7669"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}