

El último de los misterios de Teotihuacán es la cámara de Mica.
En 1983 los arqueólogos descubrieron unas estancias subterráneas cuyo techo estaba aislado con una capa intermedia de mica (piedra-mica-piedra) de 15 cm de grosor. Aún no se ha podido determinar para qué servían esas cámaras. Una de las teorías apunta a que estaban destinadas a guardar objetos delicados que necesitaban ser protegidos frente a influjos externos, como el calor. Otra teoría sostiene que en ellas se generaba calor y que eran utilizadas como una especie de horno de fusión. En opinión del controvertido autor estadounidense y científico de la antigüedad, como se califica a sí mismo, Zecharia Sitchins, se trataría de un recinto para el fraccionamiento, pulido y limpieza de minerales.
Con todo, lo más extraño es que la mica es un mineral escasísimo en México. La mica sólo abunda en Sudáfrica, Brasil, Estados Unidos y Rusia. Por consiguiente, ¿de dónde procede la mica de Teotihuacán, por qué las cámaras subterráneas fueron aisladas con este material y quién fue el responsable?
Existe otro interrogante que todavía no ha podido ser desvelado: de una de las salas subterráneas sale una tubería aislada con mica. Nadie sabe para qué servía.
* La mica
La mica es uno de los componentes del granito. Es un mineral incoloro y de brillo nacarado, desde el punto de vista químico un silicato alumínico-potásico, con cualidades muy específicas, como gran elasticidad y resistencia al calor (hasta 800 °C) y a los cambios bruscos de temperatura. También es resistente a los ácidos orgánicos. La mica aparece mencionada por vez primera en 1546, mucho después de su utilización en Teotihuacán.
Enigmas de la Humanidad – H. Genzmer/U. Hellenbrand